Aunque el mercado de valores dominicano cuenta con una infraestructura regulatoria, tecnológica e institucional sólida, el principal desafío para su próxima etapa de desarrollo consiste en acelerar el crecimiento de las emisiones del sector privado, afirmó Javier Ignacio Guerrero, director fundador de la Cámara Dominicana del Mercado de Capitales (Cadonca).
Durante su participación en el panel “Retos y oportunidades para el desarrollo del mercado secundario”, celebrado en la XXVII Reunión Anual de Autoridades del Consejo del Instituto Iberoamericano de Mercados de Valores (IIMV), Guerrero destacó que el país dispone de las condiciones necesarias para fortalecer el mercado de capitales y convertirlo en un motor estratégico del crecimiento económico.
El ejecutivo señaló que República Dominicana ha construido durante los últimos años una infraestructura robusta que incluye un marco regulatorio claro, organismos supervisores consolidados y plataformas tecnológicas que facilitan las operaciones del mercado.
“Aquí existe una infraestructura fiscalizadora, tecnológica y regulatoria que funciona. El reto ahora es continuar desarrollando el mercado, particularmente en el segmento privado”, expresó el ejecutivo durante la actividad organizada por la Superintendencia del Mercado de Valores de la República Dominicana (SIMV), en el hotel Intercontinental en Santo Domingo.
De acuerdo con datos citados por la Asociación de Puestos de Bolsa (APB), a mayo de 2026 el mercado de valores dominicano registraba 187,883 cuentas de valores. De ese total, el 96% corresponde a personas físicas, equivalente a 180,368 cuentas, mientras que el 4% restante, unas 7,515 cuentas, pertenece a personas jurídicas, es decir, empresas.
Guerrero consideró que el crecimiento registrado por el mercado ha sido positivo y sostenible. No obstante, entiende que el siguiente paso consiste en ampliar la base de inversionistas y aumentar la participación de emisores privados.
En ese sentido, planteó como meta avanzar desde las actuales 188,000 cuentas de corretaje hasta niveles similares a los de otros mercados de la región, como Perú, donde se registran alrededor de 500,000 cuentas de inversión.
“El crecimiento acelerado no debe ser un objetivo en sí mismo. Lo importante es que sea sostenible y que contribuya a fortalecer la formación de capital que necesita el país para sostener su desarrollo económico”, indicó Guerrero en el panel moderado por Katty Cepeda, presidenta ejecutiva de la APB.
Asimismo, destacó que el mercado secundario de deuda pública dominicana muestra niveles adecuados de funcionamiento, apoyado por la participación de inversionistas locales e internacionales y por mecanismos como los hacedores de mercado.
Sin embargo, sostuvo que existen importantes oportunidades de mejora en el mercado secundario de instrumentos privados, particularmente en deuda corporativa, acciones y otros activos emitidos por empresas.
Para dinamizar ese segmento, Guerrero propuso fomentar un mayor volumen de emisiones privadas y desarrollar esquemas de hacedores de mercado especializados que contribuyan a mejorar la liquidez de esos instrumentos.
A su juicio, el crecimiento del mercado de capitales no debe limitarse a la colocación de acciones, sino aprovechar otros vehículos de inversión que han mostrado una evolución significativa en los últimos años, entre ellos los fondos cerrados de deuda y los fondos cerrados de capital.
En el encuentro también participaron Elianne Vilchez Abreu, vicepresidenta ejecutiva de la Bolsa de Valores de la República Dominicana (BVRD); José Genaro Serrano, superintendente adjunto de Valores de la Superintendencia del Sistema Financiero de El Salvador, y Reyner Brenes Chaves, intendente de la Superintendencia General de Valores de Costa Rica. La actividad, además, contó con la participación de representantes de Perú, Costa Rica, El Salvador, España y la República Dominicana.













