El 60% de los trabajadores del sector agropecuario percibe ingresos por debajo del salario mínimo, mientras la mano de obra del campo enfrenta condiciones de informalidad y falta de cobertura de seguridad social que desmotivan la incorporación de jóvenes, afirmó el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), Rafael Santos Badía.
Santos Badía señaló que estas condiciones dificultan el relevo generacional en el campo, en momentos en que el sector necesita más técnicos, profesionales e investigadores especializados.
El funcionario ofreció estas declaraciones al participar en el panel de ministros “Formación del capital humano para la agropecuaria y agroindustria nacionales”, durante el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Bávaro, La Altagracia.
El ministro también señaló el reducido interés de los jóvenes por las carreras relacionadas con la agropecuaria, pese a la disponibilidad de becas financiadas por el Gobierno.
Explicó que, de las 5,000 becas totalmente financiadas disponibles para bachilleres, apenas alrededor del 1.5% de los postulantes mostró interés en carreras agropecuarias.
A su juicio, esta situación obliga a replantear la manera en que se presenta el sector a las nuevas generaciones, debido a que mientras algunas profesiones concentran una elevada demanda estudiantil, la agricultura requiere cada vez más técnicos y profesionales especializados.
Santos Badía planteó fortalecer la formación de técnicos, profesionales e investigadores especializados en agropecuaria y conectar esa preparación con las necesidades del sector productivo.
El funcionario señaló que el sistema de educación superior y la formación técnico-profesional deben estar vinculados con las demandas de los productores y de la agroindustria nacional.
En ese sentido, destacó el papel del Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondocyt) para financiar investigaciones orientadas a responder a los problemas que enfrenta el sector agropecuario.
Indicó que, desde 2021, el Gobierno, a través del Mescyt, ha destinado más de RD$1,500 millones al financiamiento de proyectos de investigación.
Asimismo, señaló que desde 2005 se han desarrollado 128 proyectos vinculados al sector agroalimentario y que alrededor de 50 proyectos han sido ejecutados por instituciones de educación superior y centros de investigación, con una inversión cercana a RD$300 millones.
Formación
Por su parte, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps García, planteó fortalecer desde las primeras etapas de formación el vínculo de los estudiantes con el sector agropecuario, para ampliar las oportunidades de las nuevas generaciones en esa actividad.
De Camps afirmó que la formación del capital humano que necesita el desarrollo del agro no puede comenzar únicamente cuando los estudiantes llegan a la educación secundaria y deben escoger una modalidad.
“La cultura agropecuaria empieza desde antes: con ciencias, matemáticas, educación medioambiental, sostenibilidad, conocimiento del territorio, tecnología, emprendimiento y comprensión del valor que tienen la producción y los alimentos para la vida de una sociedad”, expresó.
El ministro señaló que las vocaciones productivas varían entre las regiones y provincias, por lo que la oferta educativa debe tomar en cuenta qué produce cada territorio, cuáles son sus potencialidades y qué capacidades humanas necesitará para desarrollarlas.
Precisó que Azua, La Vega, San Cristóbal, Santiago y San Juan de la Maguana concentran 1,651 estudiantes, equivalentes al 63.3% de esa matrícula.








