La principal actividad productiva y generadora de ingresos de los bancos dominicanos es la de conceder préstamos con base a los recursos que capta en forma de depósitos de los ahorrantes. La cartera de créditos del sector financiero representa poco más de la mitad de sus activos totales.
Al 31 de julio de este año los activos del sector financiero nacional muestran un monto de RD$4 billones 451,964 millones, para un crecimiento interanual de 9.4%.
Sin embargo, además de la cartera de créditos, hay otro segmento al que los bancos recurren para obtener beneficios: las inversiones. De hecho, en lo que va de este año, las inversiones representan poco más de una cuarta parte (25.8%) de los activos del sector financiero nacional (bancos múltiples, asociaciones de ahorros y préstamos, bancos de ahorro y crédito, corporaciones de crédito y el estatal Banco de Desarrollo de las Exportaciones -Bandex-).
¿De dónde salen los recursos? La cartera de captaciones de la banca equivale, más o menos, a la suma de la cartera de crédito y la de inversiones. Incluso, las inversiones son alrededor de un tercio y los préstamos dos tercios. De ahí que, alrededor de un tercio de las ganancias de los bancos proviene de su cartera de inversión.
¿En qué invierten?
De acuerdo con cifras de la Superintendencia de Bancos (SB), el sector financiero mantiene, en inversiones, un monto de RD$1 billón 148,695 millones, a julio de este año. De esa cantidad, el 94.5% está invertido en instrumentos de deuda del Estado (certificados del Banco Central y emisiones del Ministerio de Hacienda y Economía).
El 5.5% restante está invertido en instrumentos de deudas de empresas privadas, especialmente en las áreas de energética, turística y construcción.
Pero, dado que la mayoría de los recursos destinados a inversión de parte del sector financiero está en instrumentos de deuda del Estado y que alrededor de un tercio de las ganancias de los bancos proviene de las inversiones, se pone de manifiesto el peso que tiene la política de endeudamiento del Gobierno sobre las ganancias del sector financiero nacional.
Destinar partidas para inversiones es para la banca local una estrategia de alta rentabilidad y menor riesgo, pues solo se decide dónde colocar los recursos, determinar la tasa de rendimiento que pagarán esos instrumentos y los plazos establecidos más convenientes.
En lo referente a la cartera de créditos, los bancos, antes de aprobar un préstamo, deben hacer las evaluaciones correspondientes del cliente, determinar sus niveles de solvencia, la legitimidad de sus negocios, además de reservar una parte de su cartera de las captaciones para provisiones, en los casos de morosidad, encaje legal y fondo de contingencia.
A eso se agrega que la cartera de créditos depende de la demanda de los clientes y su capacidad para pagar sobre las tasas de interés en cada sector de destino y plazos.
Todo lo anterior podría justificar el hecho de que, hasta el cierre de julio de este año, la cartera de créditos de los bancos creció en un 8.1% interanual, mientras que la cartera de inversión, en el mismo período, creció un 19.7%.
Las mismas estadísticas de la SB indican que las inversiones, a pesar de ser el 25.8% de los activos de los bancos, contribuye en un 50.7% al crecimiento de esos activos. En tanto, la cartera de crédito, que es el 53.9% de los activos, contribuye en un 46.9% a su crecimiento.
Los reportes indican que este año las ganancias del sector financiero llevan un crecimiento favorable de un 16.9% hasta el 31 de julio. En términos absolutos, las ganancias de los bancos en los primeros siete meses de 2025 sumaban RD$97,972 millones, mientras que, en el mismo período de este año van por RD$114,842 millones.
El nivel de ganancias de los bancos, antes de impuestos, durante los primeros siete meses de este año es superior a los RD$102,031 millones logrados durante el 2025 completo.
En siete meses de este año, las ganancias brutas del sector financiero superan en un 12.2% lo que se ganaron durante los 12 meses del 2025.
Solvencia
El sector bancario dominicano muestra buenos niveles de solvencia, con rentabilidad favorable y cobertura de demanda de créditos acorde con la demanda de los actores económicos y el público en general.
Aunque el crecimiento de la cartera de créditos es de 8.1% en el último año (julio 2025 a julio 2026), los indicadores de rentabilidad muestran niveles mayores, lo cual puede traducirse en una mayor eficiencia operativa, aunque también en el componente de rendimiento de sus inversiones y alzas en las tasas de interés activas, frente a muy bajas tasas de interés pasivas para sus depositantes.









