La carga tributaria continúa sigue entre los principales desafíos para el desarrollo y la consolidación de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) jóvenes en República Dominicana, de acuerdo con estudios citados por organismos nacionales e internacionales sobre el ecosistema emprendedor.
Aunque la actividad emprendedora mantiene una importante presencia entre la juventud dominicana, diversos factores limitan su sostenibilidad. Datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) indican que el 53% de los jóvenes entre 18 y 24 años y el 54% de quienes tienen entre 25 y 35 años han manifestado intención de emprender.
Sin embargo, la débil confianza en las instituciones y las barreras burocráticas continúan afectando el desarrollo de estas iniciativas, indica el informe “Emprendiendo en la informalidad”, de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE).
Entre los factores que impulsan la informalidad en las mipymes jóvenes, el informe cita la carga fiscal, considerada elevada en relación con su escala operativa y la complejidad del sistema tributario. El documento señala que, incluso, el Régimen Simplificado de Tributación no siempre ha logrado traducirse en una simplificación efectiva para las micro, pequeñas y medianas empresas.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), el 22.3% de las mipymes jóvenes, tanto formales como informales, identifica el pago de impuestos a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) como el principal obstáculo para su crecimiento.
El estudio también identifica otros desafíos administrativos que afectan la operación de estos negocios. La conexión al servicio eléctrico ocupa el segundo lugar entre los principales obstáculos, con un 16.8%, mientras que los procedimientos relacionados con la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) representan el tercer reto más señalado, con un 10.6%.
Asimismo, la Encuesta Nacional de Mipymes 2022-2023 muestra que otros procesos administrativos también inciden en el desempeño de las empresas jóvenes. Entre ellos figuran la conexión al servicio de internet (alrededor del 10%), la apertura de cuentas bancarias (6.5%), los permisos sanitarios emitidos por Salud Pública (6%), los trámites de exportación ante la Dirección General de Aduanas (DGA) (5%), los permisos e impuestos vinculados a la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (Onapi) (3.5%) y las licencias y permisos de construcción (3.5%).
Los resultados coinciden con hallazgos del Banco Mundial, que identifica la carga fiscal como el principal obstáculo para la consolidación del ecosistema empresarial, con un 25%. Aunque las metodologías empleadas por el Banco Mundial y el BCRD son diferentes, ambas fuentes sitúan la tributación entre los principales factores que limitan el crecimiento empresarial.
El análisis plantea que la solución no necesariamente pasa por otorgar exenciones fiscales al sector emprendedor, sino por impulsar tratamientos regulatorios diferenciados que permitan flexibilizar plazos de cumplimiento, reducir cargas administrativas y facilitar la gestión de permisos y obligaciones tributarias. Estas medidas ya están contempladas en la Ley 488-08 de Fomento de las Mipymes y en la Ley 688-16 de Emprendimiento, que promueven mecanismos de apoyo para fortalecer el desarrollo de este sector.












