Ahora más que nunca, en República Dominicana se da la situación de que los dos principales partidos de la oposición están dirigidos por personas que, en su mayoría, fueron funcionarios del Gobierno, mientras su organización estuvo en el poder.
De ahí que cada vez que uno de esos dirigentes concede alguna entrevista, siempre saca a relucir las luces de su gestión en tal o cual institución, con la característica permanente de que siempre fue la mejor gestión.
Es por ello que algunos periodistas siempre hacemos la referencia de que en este país las mejores gestiones administrativas son las de los extitulares de las instituciones. Ellos siempre dicen que hicieron maravillas en sus puestos y que sus sucesores lo dañaron al producir cambios de los planes previos.
Es una forma fácil de cuestionar lo que se hace en la actualidad, que, ciertamente, puede ser deficiente, pero no siempre peor de lo que había. Pero nada, los de ahora también serán ex.







