Como cada trimestre, la publicación de los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) hasta junio 2026 es una excelente oportunidad para medir: i) las tendencias de corto plazo del mercado laboral dominicano frente a una coyuntura local que muestra una reaceleración de la economía doméstica a pesar de un contexto internacional todavía muy retador, en este caso comparando directamente las cifras del primer semestre 2026 vs. el mismo semestre del año 2025; y, ii) las tendencias más profundas del mercado laboral, usando más bien en este caso los valores anuales promediando las estadísticas de los pasados cuatro trimestres.
Nuevamente, los datos de la ENCFT a junio 2026 lucen muy coherentes con las dinámicas socioeconómicas observadas en esta época de muchos cambios observados en la sociedad dominicana pospandemia.
En cuanto a niveles de ocupación (sin distinción entre formales e informales) la ENCFT indica que, luego de cerrar el año 2025 en 5,168,878 trabajadores, el total de ocupados en la economía dominicana alcanzaba 5,271,005 al cierre del 1º semestre 2026, para un incremento neto de 102,127 nuevos ocupados al comparar con respecto al cierre del año 2025, lo que compara favorablemente con el crecimiento de los ocupados registrado en el S1-2025 (84,299 empleos); en otras palabras, durante el S1-2026 se crearon 17,828 empleos adicionales que en el S1-2026, un crecimiento de 21.1%.
A nivel anual, al comparar este total de trabajadores al cierre de S1-2026 (5,271,005) con respecto al valor observado en S1-2025 (5,123,548), se registra entonces un crecimiento interanual de 147,457 nuevos ocupados, equivalente a un crecimiento de 2.8%, sensiblemente superior a la lectura de este mismo indicador en los tres trimestres anteriores (2.39% en T3-2025, 2.34% en T4-2025 y 2.32% en T1-2026), lo cual confirma la reaceleración del ritmo de crecimiento de la economía desde inicio del año 2026.
Ahora bien, si en vez de una lectura de punta a punta, se mide el desempeño del sector laboral en base a los promedios anualizados, se observa del mismo modo una inflexión en el ritmo de crecimiento: la ocupación promedio pasa de 5,080,473 (a T2-2025) a 5,206,473 (a T2-2026) equivalente a 126,000 empleos adicionales para un ritmo de crecimiento de 2.48%, ligeramente superior a la lectura del trimestre inmediatamente anterior (+2.36% en T1-2026) lo que es una clara señal de cambio de ciclo, especialmente tomando en cuenta que este indicador venía en franca desaceleración desde T2-2024 (4.29%), acumulando siete trimestres consecutivos frenándose hasta el punto bajo del trimestre anterior (apenas 2.36% en T1-2026).
En nuestra lectura del trimestre anterior, desde una perspectiva de género, se observó un fenómeno muy interesante con una marcada feminizando del mercado laboral, tendencia que se confirma al cierre de S1-2026. En efecto, mientras el promedio anual de ocupados crecía en 126,000 empleos adicionales entre T2-2025 y T2-2026, el empleo femenino creció en 135,021 nuevos puestos de trabajo, al pasar su promedio anual de 2,116,581 (a T2-2025) a 2,251,603 (a T2-2026), registrando de este modo un muy fuerte crecimiento interanual de 6.38% (vs. 5.41% en la misma lectura del trimestre anterior).
Esto contrasta de manera espectacular con lo que es un decrecimiento del empleo masculino (0.30% ahora en T2-2026 vs. 0.19% en T1-2026). Y es que esta tendencia parece profunda: desde T1-2020 (justo antes de COVID) hasta la fecha, mientras el mercado laboral total crecía 11.9% al pasar de un promedio anual de 4,652,577 (a T1-2020) a 5,206,473 (a T2-2026) equivalente a 553,896 empleos adicionales en un período de un poco más de seis años, el empleo feminino habrá crecido en 17.1% al pasar de 1,896,025 (T1-2020) a 2,251,603 (T2-2026), para 355,578 empleos femeninos adicionales, un 79.3% por encima de los 198,318 empleos masculinos adicionales equivalente a tan solo un crecimiento de 7.2% en este mismo período.
En resumidas cuentas, una de las tendencias muy fuertes del mercado laboral dominicano pospandémico es la feminización acelerada del empleo: de cada 14 empleos nuevos, nueve son capturados por una mujer contra apenas cinco nuevos empleos masculinos. ¡Cherchez la femme!
Muchos comentan que el crecimiento del empleo se debe al abultamiento continuo de la nómina estatal. ¿Cuál es la relación entre empleo público vs. empleo privado? Luego de cerrar el año 2025 en 736,090 empleados, el total de ocupados en el sector público alcanzaba 735,995 al cierre de junio 2026, para una muy leve disminución de 95 funcionarios con respecto al cierre del año 2025, tendencia que contrasta con el crecimiento registrado en el S1-2025 (60,003 empleos públicos); en otras palabras, del incremento total de 102,127 puestos de trabajo durante S1-2026, se puede decir que un poco más de la totalidad se originó desde el sector privado, lo que es una noticia muy positiva.
A nivel anual, al pasar de 720,633 (T2-2025) a 735,995 (T2-2026), se observa un modesto crecimiento interanual de 15,362 nuevos funcionarios, equivalente a un crecimiento de 2.13%, por lo que, del total de los 147,457 empleos nuevos creados entre T2-2025 y T2-2026, el sector público solo aportó el 10.4% de este crecimiento, dejando al sector privado la responsabilidad de contribuir con el 89.6% restante.
Finalmente, el tema de la informalidad laboral sigue siendo uno de los principales retos para la economía dominicana, a pesar de las leves mejoras en los pasados dos años.
A junio 2026, los datos de la ENCFT muestran que la informalidad total (incluyendo el sector público) había bajado nuevamente, al pasar de una tasa de 54.10% (T1-2026) a 53.84% (ahora en T2-2026) a su menor nivel desde la lectura de T1-2025 (53.44%).
Producto del muy débil crecimiento económico durante el 1º semestre 2025, la informalidad laboral había subido hasta alcanzar un “pico” de 54.64% (T3-2025), o sea un incremento de 120 puntos básico vs. su nivel más bajo del período pospandémico (53.44% en T1-2025), lo que indica que en los pasados dos trimestres, la informalidad laboral ha estado retrocediendo muy claramente, recuperando de este modo 80 de los 120 puntos que había subido desde finales de 2024.
Ahora bien, al excluir los empleos del sector público que por definición son formales, la tasa de informalidad del sector privado se mantiene todavía en un nivel demasiado elevado, a pesar de haber estado disminuyendo otro tanto, al pasar de un 63.13% (T1-2026) a un 62.76% (T2-2026), luego de alcanzar un nivel “pico” de 63.94% en T3-2025; se confirma que, gracias a la reaceleración de la economía dominicana, se ha producido una lenta baja en la informalidad laboral privada.
De hecho, la ENCFT indica que, desde la fecha-pico de T3-2025 con la informalidad en 54.64% (total incluyendo sector público) o en 63.94% (solo con el sector privado), la cantidad de empleos informales pasó de 2,813,742 (T3-2025) a 2,837,846 (T2-2026) o sea 24,104 puestos informales más, al mismo tiempo que la empleomanía total acumulaba 121,176 empleos adicionales al pasar de 5,149,829 (T3-2025) a 5,271,005 personas (T2-2026); que es lo mismo decir que los empleos informales solo representaron el 19.9% de estas creaciones de empleos en este período.
Claramente, la informalidad laboral viene retrocediendo; pero claramente también falta mucho espacio para mejorar, objetivo definitivo de las venideras reformas estructurales pendientes de diseño e implementación.









