La transformación del mercado laboral acelera la demanda de nuevas habilidades y aumenta el desafío de las empresas para encontrar el talento que necesitan. A esto se suma el avance de la inteligencia artificial (IA), que está modificando la manera en que las personas trabajan y las capacidades requeridas para mantenerse vigentes.
Así lo explicó Mónica Flores Barragán, presidente de ManpowerGroup LATAM, durante el encuentro “Conversando sobre el talento que impulsa República Dominicana”, realizado en el Salón Robledo II de Homewood Suites by Hilton, donde señaló que las tendencias laborales que anteriormente llegaban a América Latina después de producirse en Estados Unidos o Europa, ahora ocurren prácticamente de manera simultánea en distintas regiones.
Entre los principales cambios identificó la transformación de los equipos de trabajo, que ya no están integrados únicamente por empleados, también por agentes de IA, trabajadores independientes y grupos de empresas que colaboran bajo nuevos modelos.
Esta transformación también implica que los trabajadores tendrán que desarrollar nuevas capacidades. De acuerdo con la ejecutiva, 39% de las habilidades esenciales de los trabajadores cambiará para 2030, lo que obligará a las personas a mantener un proceso constante de aprendizaje. “Tenemos que ir aprendiendo cosas nuevas todo el tiempo para poder seguir siendo vigentes en el mundo laboral”, sostuvo.
Uno de los principales retos identificados por ManpowerGroup es la dificultad de las empresas para encontrar candidatos con las capacidades que requieren.
Flores señaló que, a nivel global, 72% de los empleadores reportó en 2026 dificultades para encontrar los candidatos adecuados, equivalente a siete de cada 10 empresas. En América Latina, el promedio alcanza 67%.
A su juicio, esta situación responde, entre otros factores, a que las personas no están desarrollando las habilidades que requieren las empresas o no están formándose al ritmo que demanda la transformación de los negocios. Entre las capacidades más difíciles de encontrar y de mayor crecimiento hacia 2030 citó la IA y “big data”, redes y ciberseguridad y alfabetización tecnológica.
Sin embargo, aclaró que las habilidades técnicas no son las únicas que están ganando importancia. También existe una creciente demanda de competencias humanas como pensamiento creativo, resiliencia y flexibilidad, curiosidad, liderazgo e influencia social, gestión del talento y pensamiento analítico. “Hoy, si alguien no tiene estas habilidades, no es atractivo en el mundo del trabajo”, afirmó.
La presidente de ManpowerGroup consideró que estas capacidades deben comenzar a desarrollarse desde etapas tempranas de la formación, ya que no se adquieren únicamente mediante un curso o una carrera universitaria, sino que requieren un proceso continuo.
Flores Barragán sostuvo que la IA debe entenderse como una herramienta que puede facilitar el trabajo y mejorar el bienestar de los empleados, pero advirtió que su utilización requiere criterio humano. “La inteligencia artificial hay que entenderla como lo que es, es una herramienta”, expresó.
En ese sentido, señaló que una de las principales ventajas competitivas de las personas frente a la IA continúa siendo su capacidad de interpretar información, discernir entre lo correcto y lo incorrecto y tomar decisiones a partir de la experiencia y los valores. Explicó que la IA responde con base en los datos disponibles, por lo que el criterio humano sigue siendo necesario para determinar si una respuesta es correcta.
A partir de este escenario, consideró que las empresas necesitan replantearse el liderazgo. El líder del futuro deberá combinar el conocimiento tecnológico con inteligencia emocional, criterio, valores, sensibilidad y humildad. “Hoy el líder tiene que ser una persona humana, sensible, con inteligencia artificial, con inteligencia emocional que entienda la inteligencia artificial, pero que tenga esta gran capacidad de discernir y que tenga valores y humildad”, afirmó.
Nuevas reglas laborales
Otro de los cambios que están experimentando las organizaciones está relacionado con las expectativas de las nuevas generaciones. La ejecutiva señaló que los jóvenes ya no necesariamente consideran que permanecer durante décadas en una misma empresa sea sinónimo de éxito. En cambio, buscan mayor equilibrio entre su vida personal y laboral, así como flexibilidad y oportunidades de desarrollo.
Esta situación está generando mayores niveles de rotación y dificultades para construir planes de sucesión dentro de las empresas. “Hoy los jóvenes rotan mucho. Están dos o tres años en una empresa y se van”, explicó.
Ante esta realidad, planteó que las organizaciones deben adaptar sus condiciones laborales para atraer y retener talento, especialmente cuando se trata de trabajadores con habilidades escasas en el mercado.
Flores citó como ejemplos la posibilidad de ofrecer horarios flexibles o permitir que los trabajadores puedan combinar sus responsabilidades laborales con estudios y otras actividades personales.
A su entender, las empresas deben comprender que las nuevas generaciones tienen una concepción diferente del trabajo y que adaptarse a esas expectativas será necesario para reducir la rotación.
Nueva forma de aprender
Barragán también destacó que la velocidad de los cambios obliga a sustituir el aprendizaje tradicional por una formación continua y acelerada. Expresó que ya no resulta suficiente pensar que una persona estudiará una carrera durante varios años y contará con todos los conocimientos necesarios para el resto de su vida profesional.
El trabajador debe adquirir nuevas capacidades constantemente y aprender a utilizar herramientas tecnológicas que le permitan mantenerse competitivo. En este escenario, sostuvo que el reto no corresponde únicamente a los individuos. Las empresas también deben asumir la responsabilidad de capacitar y desarrollar a sus colaboradores para responder a las nuevas necesidades del mercado.
La ejecutiva afirmó que el objetivo de ManpowerGroup es contribuir a que las empresas encuentren el talento que necesitan y, al mismo tiempo, ayudar a las personas a acceder a empleos formales, sostenibles y con posibilidades de desarrollo.
Para Flores, la transformación del mercado laboral no significa únicamente prepararse para trabajar con inteligencia artificial, sino encontrar un equilibrio entre tecnología y capacidades humanas. La clave, dijo, estará en desarrollar trabajadores capaces de utilizar las nuevas herramientas sin perder aquellas competencias que continúan siendo exclusivamente humanas.








