La República Dominicana se salvó del huracán Irma que al desviarse hacia el noroeste a su paso por la costa atlántica del país causó menos daños de los previstos y no ocasionó víctimas.
No obstante, las autoridades mantienen la vigilancia en algunas zonas ante la posibilidad de que se produzcan inundaciones aunque los campos nubosos asociados a Irma continúan alejándose del país, por lo que se espera que las lluvias sigan disminuyendo.
Tras el paso del ciclón, que prosigue este viernes su debilitamiento rumbo a Cuba y Florida (EE.UU.) y ahora es un huracán de categoría 4, el país recupera hoy la normalidad tras haber quedado ayer prácticamente paralizado.
El huracán Irma afectó el país menos de lo que se esperaba ya que pasó a entre unos 75 y 150 kilómetros de la costa norte, mientras que los vientos máximos que se registraron fueron de 112 kilómetros por hora en Samaná, según explicó hoy a Efe un portavoz de Oficina Nacional de Meteorología.
Las autoridades dominicanas, que redujeron hoy de 19 a 5 el número de provincias en alerta roja, evalúan ahora los daños que ha ocasionado el ciclón, que motivó la evacuación de 24.116 personas, de las que 13.415 se encuentran en casas de familiares y 10.701 en los albergues oficiales.
Los efectos del huracán provocaron el colapso de un antiguo puente que unía a Ouanaminthe, en Haití, con la provincia dominicana de Dajabón (noroeste), por donde cruza el río Masacre.
Unas 114 viviendas han quedado destruidas y otras 2,683 afectadas así como 25 comunidades incomunicadas.
Fuertes ráfagas de viento, acompañadas de lluvias, ocasionadas por el paso del huracán Irma tumbaron árboles, derribaron letreros y cables del tendido eléctrico y levantaron los tejados de viviendas en varias comunidades norteñas de República Dominicana.
En algunas zonas de las provincias de Santiago (norte), la segunda ciudad en importancia del país, así como de Puerto Plata, María Trinidad Sánchez y Samaná sufrieron inundaciones y centenares de viviendas, de frágil construcción, han sido seriamente afectadas.
El ciclón también afectó el servicio eléctrico en algunas zonas, especialmente en la región norte, y tanto las distribuidoras Edenorte y Edesur trabajan en la rehabilitación de los circuitos afectados.
Edesur Dominicana informó ayer de que 34.569 clientes se quedaron sin el servicio, mientras que Edenorte señaló hoy que la mayoría de los 471.982 abonados que se quedaron sin energía ya la han recuperado.
Ante el paso del huracán, el Gobierno dominicano activó un plan para albergar hasta 900,000 personas, y puso en marcha los protocolos de seguridad y prevención en los complejos hoteleros, la mayoría situados en Punta Cana, Puerto Plata, Samaná y Santo Domingo.
Unos 7,500 turistas fueron trasladados de hoteles situados en el este o noreste del país, la zona más afectada por el huracán, a otros de Santo Domingo y Santiago como medida preventiva.
La industria turística nacional, que es la principal fuente de ingresos del país, no sufrió daños y lleva a cabo sus actividades con normalidad, según informó el ministro de Turismo, Francisco Javier García.
Las operaciones de vuelos comerciales, que se vieron afectadas por el huracán, están recuperado este viernes la normalidad, aunque persisten algunas rutas que no podrán ser atendidas por las aerolíneas debido a la trayectoria que sigue Irma, informó la empresa Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom).
Aunque las clases en los colegios y universidades se mantuvieron suspendidas este viernes, las actividades laborales, tanto en el sector público como privado, y los comercios y bancos volvieron a abrir su puertas.
El “poderoso y mortal” huracán Irma pasa esta tarde entre Bahamas y la costa norte de Cuba en su camino hacia Florida, en un mar del Caribe que tiene además otro ciclón de categoría 4 siguiendo su estela en el Atlántico y a Katia, que se fortalece en su rumbo hacia México.
El que más preocupa es Irma, que ya ha provocado al menos una docena de muertes y enormes daños materiales en el Caribe, pues los expertos del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. prevén que cruce la península de Florida de norte a sur.
El gobernador de Florida, Rick Scott, no ceja en insistir en que el huracán Irma es “catastrófico”, el peor que el “estado nunca ha visto antes”.
Alerta de que este ciclón, con vientos huracanados que se sienten hasta 110 kilómetros desde su ojo y hasta 295 para los de tormenta tropical, es más ancho que todo el estado, por lo que los más de 20 millones de sus habitantes, que lo convierten en el tercero más populoso de EE.UU., están en peligro “mortal”.
Scott destacó que nadie se debe engañar por el hecho de que la fuerza de Irma vaya oscilando y ya no tenga los 295 kilómetros por hora que llegó a generar, pues sigue con vientos máximos sostenidos de 250 kilómetros por hora, al borde de ser nuevamente de categoría 5.
El CNH indicó en su último boletín que el núcleo del Irma pasará hoy entre las islas centrales del archipiélago de Bahamas y la costa norte de Cuba.
Irma, considerado por el CNH como el más poderoso que se haya generado desde que se tiene registros en aguas abiertas del Atlántico, podría dejar hasta el próximo martes entre 127 a 254 milímetros, con zonas aisladas de hasta 508 milímetros en el norte de Cuba y el sur de Bahamas.
Para el sur de Cuba, los meteorólogos estadounidenses prevén que puedan caer entre 100 a 200 milímetros, aunque podrían alcanzarse los 304 milímetros.
También de categoría 4 y en el Atlántico se encuentra José, que ha ido tomando fuerza y ya mueve vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora y se mueve rumbo al este-sureste rumbo a las Antillas Menores, que intentan todavía recuperarse del embate hace escasos días de Irma.
Tras pasar por este conjunto de islas este sábado, se producirá un giro gradual hacia el noroeste con una disminución en la velocidad de traslación y se dirigirá hacia aguas abiertas mientras se va debilitando, aunque podría afectar la próxima semana a las Bermudas.
Otro que puede ser categoría mayor en las próximas horas es Katia, que se encuentra en el Golfo de México y está previsto que toque tierra en México esta próxima madrugada como huracán mayor, lo que suponen vientos máximos sostenidos superiores a los 178 kilómetros por hora.
Por ahora, este fenómeno climático es de categoría 2 y sus vientos son ya de 165 kilómetros por hora, aunque, tras tocar tierra, está previsto que se degrade rápidamente a tormenta tropical.
Katia se encuentra a unos 220 kilómetros al sureste de Tampico y 210 kilómetros al norte de Veracruz, ambos en México, hacia donde se desplaza con una velocidad de 9 kilómetros por hora.
Por ello, las alertas de paso de huracán llevan activas desde ayer en la zona situada entre Cabo Rojo y Laguna Verde, mientras que el aviso de vientos con fuerza de tormenta tropical (hasta 118 kilómetros por hora) se ha emitido desde el norte de Cabo Rojo a Río Panuco y del sur de Laguna Verde a Puerto Veracruz.
Además de los vientos se prevé una “peligrosa” marejada que podría elevar el nivel del mar de 1,5 a 2,1 metros, a la que podrían sumarse “grandes y destructivas” olas.
Los meteorólogos del CNH prevén que Katia deje fuertes precipitaciones de 254 a 381 milímetros sobre el norte de Veracruz, el este de Hidalgo y Puebla.
Mientras, en Florida, cientos de miles de residentes del sur del estado han evacuado y los que decidieron quedarse ultiman sus preparativos, especialmente la búsqueda de más reservas de agua, comida, reforzar puertas y ventanas y comprar gasolina, mientras que más de 10.000 personas han buscado techo en la docena de refugios.
Pero la recomendación de las autoridades es evacuar, como el alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez, que animó a los residentes a abandonar las zonas de evacuación obligatoria, pues quedan 36 horas antes de que llegue el huracán, “tiempo suficiente” para salir de esas zonas.
Las lluvias continúan afectando este viernes gran parte de la República Dominicana tras el paso del huracán Irma, que de momento no ha dejado víctimas en este país, y que prosigue este viernes su debilitamiento rumbo a Cuba y Florida (EE.UU.) y ya es un huracán de categoría 4.
Los efectos de Irma en el país han sido menores a los previstos, pero algunas zonas de las provincias de Santiago (norte), la segunda ciudad en importancia del país, así como de Puerto Plata, María Trinidad Sánchez y Samaná, en la costa noreste, presentan inundaciones de consideración y centenares de viviendas, de frágil construcción, han sido seriamente afectadas, según los reportes.
Las autoridades se mantienen aún en alerta ante el riesgo de que se produzcan inundaciones.
A causa del huracán, el mayor formado en la cuenca atlántica, más de 19.000 personas han sido evacuadas, informó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que mantiene en alerta roja 19 provincias, en alerta amarilla a 10 y en verde a 3.
Unas 103 viviendas han quedado destruidas y otras 2.238 afectadas así como 17 comunidades incomunicadas.
Los efectos del huracán provocaron el colapso de un antiguo puente que unía a Ouanaminthe, en Haití, con la provincia dominicana de Dajabón (noroeste), por donde cruza el río Masacre.
Fuertes ráfagas de viento, acompañadas de lluvias, ocasionadas por el paso del huracán Irma tumbaron árboles, derribaron letreros y cables del tendido eléctrico y levantaron los tejados de viviendas en varias comunidades norteñas de República Dominicana.
El tránsito por las carreteras que comunican a Santiago con Puerto Plata, con Sosúa-Caberete, Río San Juan, Gaspar Hernández, Cabrera y con Nagua, fue interrumpido debido a la caída de árboles.
Estas provincias tratan hoy de volver a la normalidad, al igual que el resto del país, donde se han retomado las actividades laborales, que fueron suspendidas ayer.
La Oficina Nacional de Meteorología (Onamet) informó que los campos nubosos asociados a Irma continuarán incidiendo este viernes de manera indirecta sobre el territorio nacional, generando aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de viento, en menor intensidad y frecuencia que las pasadas horas.
También se registrarán mareas anormales y fuerte oleaje en todo el perímetro costero, por lo que las autoridades recomendaron a los operadores de embarcaciones permanecer en puerto.
Ante el paso del huracán, el Gobierno dominicano activó un plan para albergar hasta 900,000 personas, y puso en marcha los protocolos de seguridad y prevención en los complejos hoteleros, la mayoría situados en Punta Cana, Puerto Plata, Samaná y Santo Domingo.
Unos 7,500 turistas fueron trasladados de hoteles situados en el este o noreste del país, la zona más afectada por el huracán, a otros de Santo Domingo y Santiago como medida preventiva.
El paso del huracán también afectó al tráfico aéreo en varios aeropuertos internacionales del país ya que varias aerolíneas han tenido que cancelar y reprogramar sus vuelos.
Mientras, el ojo del huracán Irma llegó esta madrugada a la isla Gran Inagua (sur de Bahamas) con vientos máximos de hasta 260 kilómetros por hora que lo mantienen en categoría de intensidad 5 pese a que ha perdido algo de fuerza en las últimas horas, informó el Centro Nacional de Huracanes de EEUU (NHC, en inglés).
A las 2 de la madrugada (06.00 GMT), el ojo de Irma pasaba 30 kilómetros al norte de Gran Inagua -que tiene un millar de habitantes- a una velocidad de 26 kilómetros por hora en dirección norte-noroeste.
El ojo de Irma seguirá avanzando durante la mañana de este viernes hacia el sureste de las Bahamas y después seguirá hacia la costa norte cubana y el resto de las Bahamas este viernes y parte del sábado, según el NHC.
Después de su paso por Cuba y Bahamas se espera que siga en dirección norte hacia Florida al final del fin de semana.
El huracán está ahora a 840 kilómetros al este-sureste de Miami (Estados Unidos), donde se le espera el domingo.
Irma ha dejado hasta ahora al menos una docena de muertos a su paso por las Antillas Menores y Puerto Rico.
Entre tanto, unas 800,000 personas continúan sin suministro eléctrico en Puerto Rico casi dos días después del paso del huracán Irma por el noreste de la isla, según la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), y la mitad de los hospitales operan con generadores.
También hay problemas de distribución de agua y siguen sin suministro unos 250.000 clientes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
El presidente de la AAA, Elí Díaz, dijo a la emisora WKAQ 580, que han logrado restablecer el servicio en represas como La Plata y en parte del municipio de Guaynabo y que un 20% de los clientes está sin agua.
Las telecomunicaciones siguen afectadas por los daños lo que ha provocado que algunas de las principales empresas hayan pedido “paciencia” a sus clientes.
El gobernador, Ricardo Rosselló, informó anoche que la AEE restableció la energía en Centro Médico, un importante hospital de la capital, y los aeropuertos de Aguadilla y el internacional de Luis Muñoz Marín, en San Juan.
Ello permitirá que se amplíen las operaciones del aeródromo, que ayer reinició las mismas aunque solo con vuelos de la aerolínea JetBlue.
Lentamente la isla regresa a la normalidad, tras un día intenso este jueves en el que los municipios y el gobierno evaluaron los daños e iniciaron las labores de recogida de escombros, árboles caídos y tendido eléctrico de las vías y carreteras principales.
Los daños más significativos están en las islas-municipio de Vieques y Culebra, al este de Puerto Rico, para los que se solicitará al gobierno estadounidense la declaración de zona de desastre.
A partir del lunes se espera la reanudación de las clases en colegios y universidades, así como el regreso al trabajo de los funcionarios y la reapertura progresiva de las agencias estatales.
Los pequeños comercios ya comenzaron ayer a abrir sus puertas y hoy se prevé que lo hagan la mayoría de las grandes cadenas y superficies.
En la agricultura, otra de las afectadas por el paso del huracán Irma, de acuerdo con el secretario puertorriqueño de Agricultura, Carlos Flores, los principales afectados han sido los campos situado en el norte y centro de la isla.
En este sentido, indicó que entre un 25% a un 30% en las cosechas de plátano, papaya y algunas de café, están afectadas.
Por último, el presidente de la Asociación de Agricultores, Héctor Cordero, reveló que las pérdidas han sido menores a las esperadas.













