[dropcap]L[/dropcap]a información sobre las intenciones de que República Popular China reconstruirá Puerto Príncipe con una inversión estimada de US$30,000 millones (exagerado), empezando con US$5,000, abre una brecha de esperanza (de concretarse) para el vecino país asolado en los últimos años por un fuerte terremoto y varios fenómenos atmosféricos. También, para República Dominicana por su impacto en una reducción inmediata de la inmigración.
Medios dominicanos empezaron a manejar información del tema que se viene tejiendo en el vecino Haití desde el pasado julio, cuando una comisión de alto nivel de la República Popular China visitó Puerto Príncipe y se reunió con el alcalde de la capital, Ralph Youri Chevry, y varios legisladores.
De concretarse las inversiones, en el plano diplomático Haití estaría tomando el camino de romper sus relaciones con Taiwán para establecer vínculos con la poderosa China comunista, tal como lo hizo Costa Rica.
Las inversiones también darían una mayor presencia de la China Popular en un país cercano a la costa de Miami, Estados Unidos, en momentos en que el presidente Donald Trump muestra cierta lejanía y hasta hostigamiento (como sucede con su vecino México) hacia la región.
A parte de la geopolítica, a República Dominicana le conviene que Haití se enrumbe por un camino de desarrollo que frene la presión migratoria sobre nosotros y que, a la vez, permita a los profesionales y técnicos locales, así como a las empresas, suplir parte de la mano de obra y los productos que requeriría un proceso de inversión del monto del que se habla.









