El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Nelson Toca, ha propuesto la eliminación del pago del anticipo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para las micro, pequeñas y medianas empresas. Esta es, sin quizá, una de las noticias más anheladas y clamadas por los empresarios cuya capacidad operativa no soporta pagar por adelantado un gravamen sobre el supuesto de que en el próximo ejercicio fiscal le irá igual o mejor al anterior.
El gobierno que preside Danilo Medina ha sido un abanderado del apoyo a las Mipymes. Todo indica que por fin estas empresas verán un horizonte menos cargado de impuestos, que podrán capitalizarse y generar más valor agregado a la economía, aunque para ello habrán de organizar mejor su contabilidad y cumplir, sin retraso, con el fisco.
Sólo hay que estar en los zapatos de un pequeño o mediano empresario que decidió formalizarse para entenderlo, porque si no lo hacía no tendría la posibilidad de ser suplidor de empresas que les exigen número de comprobante fiscal (NCF) para reportar a Impuestos Internos. El Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), por la forma arbitraria en que debe ser declarado (todos los meses sin fallar) también constituye una carga insoportable. Esto así porque una vez se emite la factura, se haya o no cobrado, hay que reportar a la renta y pagar.
Toca, que hizo la propuesta durante la celebración de la Semana Pymes 2017, tiene la oportunidad de casarse con la gloria con un sector tan fundamental para la paz social y económica que disfruta República Dominicana. Las micro, pequeñas y medianas empresas necesitan un espacio flexible para trabajar y producir bienes y servicios que a su vez se traduzcan en empleos.
La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), a través de su nuevo presidente Raúl Hoyo, consideró favorable la propuesta de eliminar el pago de los anticipos, como medida que beneficiará a las microempresas del país. Entiende que las obligaciones fiscales deben avanzar y pasar a ser ágiles y sencillas.
“La propuesta del MICM podría reducir el incentivo a la informalidad que existe por el esquema actual de anticipos, el cual aparte de imponer una carga económica excesiva frente a las realidades de los emprendedores y las microempresas, sirve de desincentivo a la formalización y agrega una complejidad innecesaria tanto para el cumplimiento como para la fiscalización en materia tributaria”, sostuvo Hoyo.
Como dice el representante de ANJE, “para el emprendedor dominicano, cumplir con el pago de anticipos sobre ganancias que no se han percibido representa una carga innecesaria”. Y tiene razón cuando señala que esto empeora su situación, al enfrentarse a una rigidez para el pago del ITBIS, que puede obstaculizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
En noviembre de 2016, el director de la DGII, Magín Díaz, inició un plan de mejora del procedimiento simplificado de tributación (PST). A la fecha no se sabe qué ha sucedido con este proyecto que anunció durante un encuentro con representantes y dirigentes de agrupaciones comerciales, industriales y de otras ramas que pertenecen a la Confederación Dominicana de la Pequeña y Medianas Empresas (Codopyme).
Como siempre, ahora esta esperar los resultados. El Gobierno tiene una oportunidad de oro.









