Durante el asueto de Semana Santa el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) registró la muerte de 30 personas (25 en accidentes de tránsito y 5 ahogadas).
Reporta que 17 personas murieron dentro del “dispositivo” y 13 fuera del “dispositivo” (de seguridad, suponemos) que montó para proteger vidas y bienes en los días en que miles de personas se desplazaron por carreteras.
¿Murieron cuatro personas más dentro del área bajo mayor vigilancia de socorristas y fallecieron 13 en zonas en que las autoridades no pusieron mayor empeño? ¿Perdieron la vida personas que ignoraron los consejos e hicieron uso de balnearios clausurados?
El COE, que ofrece información sobre los sucesos ocurridos dentro de un operativo montado desde las 2:00 de la tarde del Jueves Santo hasta las 8:00 de la noche del Domingo de Resurreción, reportó 843 afectados en 741 accidentes de tránsito (287 ocurrieron en autopistas y carreteras y 454 en cascos urbanos), que involucraron a 556 motocicletas, 145 vehículos livianos, 11 pesados y 29 atropellamientos.
Las autoridades recogen las estadísticas empeñadas en presentar el panorama más alentador posible para proyectar la mejor imagen propagandística de las acciones preventivas del Gobierno. Pero sería bueno que el COE levantara mayores informaciones que lleven a explicar las causas de tantas muertes para un feriado de cuatro días. Así podría tomar medidas más efectivas para el año siguiente. Y que deje sus eufemismos.











