En nuestra entrega de la semana pasada decíamos que las recaudaciones del ITBIS estaban creciendo menos que otros renglones impositivos, al punto de que hasta han bajado su proporción dentro de las recaudaciones totales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
También decíamos que una buena forma de reducir la evasión del ITBIS, que la DGII ubica en 42.9%, sería estableciendo algún mecanismo para el contribuyente, que sí paga ese impuesto, porque no tiene forma de evadirlo, se sienta motivado a reportar sus compras y denunciar la evasión, lo cual se lograría si la autoridad tributaria le diera alguna compensación.
Sabemos que el nivel de evasión del ITBIS al que hace referencia la DGII equivale a alrededor de RD$40,000 millones cada año. También sabemos que la tasa de ese impuesto en la mayoría de bienes y servicios es de 18%, aunque debería ser 16% si se lograran las metas de recaudación que se propuso el Gobierno hace varios años.
¿Qué ocurre en la actualidad? Usted va a un comercio a comprar un artículo, le dan un precio y si usted pide un descuento le dicen que le rebajarán el 18% si acepta la factura sin Número de Comprobante Fiscal (NCF). Otra práctica peor es cuando usted pide el precio de un artículo y al momento de pagar, si pide factura con NCF, le dicen que con factura el producto subiría 18% de precio.
Obviamente, en cualquiera de las dos fórmulas se nota que el comercio vendedor está evadiendo impuestos, pero al consumidor no le va a importar, pues sólo piensa en la posibilidad de recibir un descuento de 18% o de evitarse pagar 18% más por el valor del producto.
Si la DGII desarrollara una campaña de orientación a los consumidores y al mismo tiempo le agrega una dosis de motivación con la promesa de devolverle parte de lo consumido, es posible que poco a poco se vaya creando la costumbre de reportar esas compras para que los que venden se vean en la obligación de reportar esas ventas al fisco o arriesgarse a ser sancionados.
Entonces, la DGII pudiera proponer a los contribuyentes que reporten al fisco cada compra que hagan con factura, ya sea con NCF o no, y que a cambio les devolverá automáticamente 2 puntos porcentuales de los 18 puntos que pagaron por concepto de ITBIS.
Es decir, si un consumidor compra un artículo por 100 mil pesos, paga 118 mil pesos al sumarle el ITBIS, pero al reportarlo a la DGII se le devolverán 2 mil pesos como parte del 18% de impuesto que pagó, es posible que el contribuyente se sienta motivado a reportar esa compra, lo cual le daría a la DGII un flujo automático y constante de todos los consumos que se registran con ITBIS y que deben registrarse como ingreso fiscal cada mes.
De esa forma, es seguro que los contribuyentes se sentirían motivados a exigir la factura, con o sin NCF, pues para la DGII lo importante es saber que esa compra se produjo, ya que así ubicará a quien hizo la venta.
Se podría pensar que la DGII estaría sacrificando mucho si en lugar de cobrar 18% cobra 16%, al devolver 2 puntos porcentuales al comprador. Pero en realidad ese sacrificio implica apenas un 11.1% del impuesto, lo que indica que si la evasión se redujera a la mitad, sería un ingreso adicional para el fisco de alrededor de RD$20,000 millones, que al restarle 11.1% sería de todas formas un nada despreciable monto de RD$17,700 millones o algo más.
No podemos decir que todos los comercios incurren en esas malas prácticas de evadir impuestos mediante la entrega o no de facturas con NCF, pero los que sí lo hacen son los que tienen mayor participación en ese 42.9% de evasión del ITBIS al que hace referencia la DGII.
La autoridad tributaria debe entender que la mejor forma de enfrentar la evasión es haciendo que los que no evaden, los consumidores finales, sean sus aliados, y para eso hay que motivarles con la devolución de una proporción, aunque sea mínima, de lo que inevitablemente pagan.











