Santo Domingo.- Las rebajas que ha experimentado el precio del petróleo en el mercado internacional permitieron que el Gobierno, a través del sector eléctrico, registrara un ahorro de US$20 millones durante el pasado mes de octubre, con proyección a llegar a los US$70 millones en lo que resta de este año.
Así lo informó este miércoles el presidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Marcos Cochón, quien señaló que actualmente el 42% de la matriz de generación se produce con base en combustibles derivados del petróleo, por lo que la rebaja del crudo implica una reducción del costo de la energía que compran las distribuidoras y la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) para abastecer el mercado.
“De mantenerse los niveles actuales en el precio del petróleo, las distribuidoras de electricidad (Edenorte, Edesur y EdeEste) y la CDEEE pueden reducir sus costos de compra de energía en alrededor de US$240 millones para el próximo año 2015”, expresó el representante de las empresas privadas de generación.

Cochón habló durante su participación en el V Foro Anual Desafíos y Mejoras Necesarias en la Distribución de Electricidad en la República Dominicana, organizado por la ADIE, en el hotel Embassy Suites by Hilton de esta capital.
En los últimos meses el precio del petróleo en el mercado internacional registra reducciones significativas, promediando los 75 dólares el barril en el mercado del oeste de Texas, que es el de referencia para República Dominicana.
Esas reducciones impactan positivamente en la rebaja del costo de generación de energía y consecuentemente en lo que deben pagar las distribuidoras de electricidad a los generadores por el despacho diario.
Cochón también hizo referencia al Pacto Eléctrico, cuyas conversaciones están previstas para iniciarse en las próximas semanas. Expresó el la ADIE tiene la esperanza de que ese pacto sea la base para la solución definitiva a la crisis que afecta al sector.
Sin embargo, aclaró que el éxito de ese pacto dependerá de que participen todos los sectores, que se depongan las posiciones particulares y que se enfoquen en propuestas basadas en la realidad que vive el país, “con humildad, tolerancia y franqueza” tanto del Gobierno, como de la sociedad civil, la oposición política y los representantes del sector privado.













