La población, y aquí se incluye todo el que respira en República Dominicana, le pide de todo al Gobierno. Esto es en serio. ¿Se ha fijado que los ciudadanos piden rebajas de los precios de la comida, de los combustibles, más salud, mejor educación, viviendas, recogida de basura, extensión de las líneas del Metro, aumento salarial y hasta “un chance” cuando cometen infracciones de tránsito? Todo el mundo pide mucho, pero da muy poco.
¿Qué sucede cuando se trata de pagar impuestos? Nadie levanta la mano con la disposición de ser el primero. Ahí no. ¡Ay, no! Esto, por supuesto, deja ver la falta de conciencia y esa cultura del quererlo todo sin dar nada a cambio.
Los Estados, y más cuando se trata de países pobres o en vías de desarrollo, necesitan de más recursos para suplir las necesidades básicas de la población. Sin embargo, no se puede dejar de lago que quienes administran el Estado deben garantizar transparencia en la gestión.





