La directora del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (ProConsumidor), Anina del Castillo, anunció una novedosa campaña denominada “Redondeo a tu favor”.
Alega que mediante este esfuerzo propagandístico —que incluye una prédica para incitar a hacer lo correcto— la entidad que dirige busca garantizar los derechos e intereses económicos de las personas consumidoras al adquirir algún producto o contratar un servicio.
“Esta iniciativa se realiza en procura de que la devuelta sea a favor del consumidor en el caso de que el establecimiento no tenga el monto exacto para la devolución. Esta medida no se aplicará para las transacciones realizadas mediante el uso de tarjetas de débito o crédito, transferencias bancarias, cargos en cuenta, entre otras formas de pago”. Excelente argumento para un predicador que se coloca desde un púlpito, pero ProConsumidor no está para predicar con un libro religioso. Su misión es aplicar la ley.
Lo que ProConsumidor debe procurar es que los establecimientos comerciales tengan menudo suficiente para devolver a los consumidores.
Del Castillo plantea que quiere concienciar a la población sobre sus derechos, y a la vez “instruir a los proveedores que tienen obligaciones y responsabilidades de cara a los consumidores como lo contempla la Ley 358-05 de Protección del Consumidor”.
¿Instruir?, pero ¿no es más fácil aplicar la ley y ya?









