Como decíamos en la entrega anterior, la falta de un transporte colectivo seguro y conveniente, incentiva las soluciones individuales de los consumidores, esto reduciría la adquisición de unidades, pero también, si el Defensor del Pueblo conociera la ley se daría cuenta que exigiéndole a la DGII el cumplimiento del Capítulo II, pero sobre todo el Artículo 161, que dice: “Expedición y renovación de las placas. Las placas de los vehículos de motor serán expedidas en número de dos (2) por la DGII, de conformidad con las normas administrativas dictadas al efecto. Para la renovación anual de las mismas será obligatoria la presentación del marbete de inspección técnica vehicular y de la póliza de seguro de vehículos de motor vigentes”.
Actualmente después de los motores, las patanas, camiones y autobuses son los que más muertes están causando en las vías públicas, por la falta de mantenimiento y control de estos vehículos, no porque tengamos muchos. Y la responsabilidad de no contar con una revisión técnica vehicular y un buen seguro, es por la violación de la DGII que otorga el permiso de circulación, en violación a la ley y a la seguridad vial.
Si el Defensor del Pueblo quiere reducir los accidentes y las muertes, no tiene que irse a cálculos complejos como el Ingreso Nacional Bruto y las muertes por cada 100,000 habitantes ni gastar dinero en más estudios. Simplemente exíjale al gobierno y a la DGII cumplir con el Artículo 161, y estará sacando de circulación muchas chatarras y obligando a las empresas mantener sus unidades en condiciones seguras para transitar en las vías públicas.
La peor pandemia. Ninguna enfermedad, mata tantas personas ni requiere tantos esfuerzos financieros del Estado como los accidentes de tránsito, y que bueno que el Defensor del pueblo este preocupado por el problema. Pero no está sobre la vía correcta para ayudar en su solución, eso creo. Los esfuerzos deben ir encaminado sobre el marco que nos ofrece la Ley 63-17 que envuelve un esfuerzo y obligación de muchas instituciones, las cuales deben trabajar en equipo y el ejecutivo.
En el Codintrant (Consejo directores del Intrant) están integradas todas las instituciones responsables de la movilidad representadas por sus ministros, con tanta autoridad y recursos como capacidad para impactar en las soluciones de los problemas del transito si tuvieran voluntad y disposición de hacer algunos sacrificios para mejorar la vida de los ciudadanos.
Ojalá que las nuevas autoridades que elijamos y elegimos, tengan la voluntad política de hacer lo correcto bien hecho, porque el caos que impera en nuestras calles es insostenible, y está dañando la salud de los dominicanos, como también los bolsillos. Y tenemos mucho que perder, de seguir sin ejecución, control y supervisión. Corrija su brújula y ayude al pueblo, Defensor. social de los accidentes de tránsito, cuando deben verlo como un fenómeno que incrementa también significativamente el circulo de pobreza de muchos hogares dominicanos. Seguiremos con el tema del estudio en el próximo artículo.










