Todos los años, los presidentes de la mayoría de países del mundo asisten a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con sede en Nueva York, Estados Unidos.
Allí, cada mandatario tiene la oportunidad de pronunciar un discurso que no debería pasar de 15 minutos, aunque eso no siempre se cumple, para presentar sus ideas y propuestas.
Tradicionalmente, los temas se tornan recurrentes, de acuerdo con la situación de cada país. En el caso de República Dominicana, casi siempre, el mandatario de turno se refiere a la situación de su vecindad con el país más pobre del hemisferio: Haití, y lo que implica de este lado en términos socioeconómicos.
Este año, de seguro, mandatarios de América Latina y parte de Europa, no dejará de lado el tema de la situación político-electoral en Venezuela. También se ha puesto de moda lo relativo al cambio climático. Aunque es bueno escenario, las cosas no cambian mucho.











