República Dominicana es uno de los países que emite menos gases de efecto invernadero, sin embargo, es uno de los más vulnerables a los efectos del cambio climático, de acuerdo con el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Armando Paíno Henríquez.
De hecho, resaltó que el país caribeño se ubica en la posición 15 en el ámbito mundial como uno de los que tiene mayor vulnerabilidad climática. En ese sentido, aseguró que la nación caribeña requiere priorizar los retos climáticos que enfrenta, ya que estos amenazan su sostenibilidad e impactan de manera negativa actividades económicas como el turismo y la agricultura, las cuales sustentan la economía criolla.
Durante su participación en el foro “Hacia una República Dominicana más sostenible”, organizado por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y la empresa Acciona, el funcionario explicó que el sistema agroalimentario del país tiene una alta dependencia de recursos naturales, y en cambio, una baja productividad.
Asimismo, Henríquez destacó las limitaciones de tecnología que afectan a ese sector, al tiempo de señalar que todavía depende de capital humano para su desarrollo. También, citó las limitaciones de acceso a crédito formal de los agricultores, debido a la informalidad de esa actividad económica.
El país caribeño, de acuerdo con Henríquez, también se enfrenta altos niveles de degradación de tierras, que alcanzan un 10%, mientras que el 48% es “críticamente sensible” a la desertificación, la cual, a su vez, amenaza no solo la producción agrícola, sino la pérdida de biodiversidad.
“Si permitimos que continúen esos niveles de desertificación, muchos de los esfuerzos que hemos hecho y los logros que hemos alcanzado en todos los sectores de la economía pueden verse amenazados”, expresó, al agregar que Quisqueya cuenta con un plan de acción de la lucha contra la desertificación.
Además, el ministro de Medio Ambiente destacó que la Ley 368-22 de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelos y Asentamientos Humanos, que espera por reglamentación, podría detener el crecimiento de desertificación en el territorio nacional.













