Siembra un pensamiento y cosecharás una acción, siembra una acción y cosecharás un hábito, siembra un hábito y cosecharás un carácter, siembra un carácter y cosecharás un destino. Por eso siempre estoy pensando en qué hacer para realizar un sueño que no sólo es mío, sino la continuación del sueño dominicano, que fue la motivación de Juan Pablo Duarte y Gregorio Luperón, entre otros muchos dominicanos, de una República Dominicana (RD) rica, próspera, donde haya oportunidades para todos, para el instruido y para el que no, para el joven y el viejo, para la mujer y el hombre.
Porque estoy seguro que mi destino es aportar a la realización de ese, casi sagrado, sueño colectivo, he pasado del pensamiento a la acción, los hábitos y el carácter del que está seguro de que RD y los dominicanos estamos compelidos a crecer y ser un ejemplo de transformación social en la región y el mundo. Por eso, en vez de quejarme y echar la culpa de todo lo malo a la clase gobernante dominicana (que obviamente tiene su cuota de responsabilidad) y peor aún, a los gobernantes y líderes de otros países, al entorno internacional…, prefiero enfocarme en observar a los que han logrado transitar de la pobreza a la riqueza, de la adversidad a la prosperidad, tomar su ejemplo y sugerir a los que toman las decisiones, con el concurso y la participación de todos los sectores de poder de RD, comenzando con el poder del pueblo (demos-cratos), para adaptarlo a nuestras realidades.
Observamos en las más recientes publicaciones donde se mide el nivel de riqueza que exhiben los países y de la que disfruta su población, hemos podido constatar que los más ricos son los más competitivos, los que agregan valor a sus recursos naturales y sobre todo se expresa en la gente, o sea, se hace una repartición lo más equitativa posible.
Algunos de los países más pequeños del mundo siguen dominando la lista de los países más ricos. Dicho índice se obtiene clasificando a los países del mundo ordenados según su producto interno bruto (PIB) a valores de paridad de poder adquisitivo (PPA) per cápita, o sea, mayor PIB con capacidad de compra en manos de la gente.
Esos países son: Qatar, gracias a su petróleo y a un programa de desarrollo de la infraestructura; Luxemburgo, depende en gran medida de los servicios financieros; Macao, sector turismo de ocio y diversión; Singapur, centro comercial, logístico y financiero; Kuwait, su mayor recurso es el petróleo; San Marino, depende en gran medida de los servicios financieros y del turismo.
Como hemos observado son países pequeños en territorio, pero grandes en ideas, organización, disciplina, actitud y disposición. Propongo aprender de sus experiencias, adaptarlas a nuestras realidades y en su momento superar a esos países. República Dominicana lo tiene todo, y mucho más, para ser rica y próspera. ¿Qué esperamos entonces?











