• Sobre elDinero
  • Contacto
  • Anúnciese
Hemeroteca
Versión Impresa
elDinero Mujer
Foro Económico
Periódico elDinero
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Finanzas
    • Banca
    • Mercado de valores
    • Finanzas personales
  • Energía
  • Industria
    • Comercio
  • Agricultura
  • Turismo
  • Global
  • Opiniones
    • Editorial
    • Cartas al Director
    • Ojo pelao
    • Observaciones
  • elDinero Mujer
  • MÁS
    • Reportajes
    • Comercio
    • Actividades
    • Cine financiero
    • Entrevista
    • Desayuno Financiero
    • Laboral
    • Tecnología
    • ¿Quiénes compiten?
Sin resultados
Ver todos los resultados
Periódico elDinero
  • Finanzas
    • Banca
    • Mercado de valores
    • Finanzas personales
  • Energía
  • Industria
    • Comercio
  • Agricultura
  • Turismo
  • Global
  • Opiniones
    • Editorial
    • Cartas al Director
    • Ojo pelao
    • Observaciones
  • elDinero Mujer
  • MÁS
    • Reportajes
    • Comercio
    • Actividades
    • Cine financiero
    • Entrevista
    • Desayuno Financiero
    • Laboral
    • Tecnología
    • ¿Quiénes compiten?
Sin resultados
Ver todos los resultados
Periódico elDinero
Sin resultados
Ver todos los resultados

El librito del carbonero

Jesús D'AlesandroPorJesús D'Alesandro
11 May, 2015
en Opiniones
WhatsappFacebookTwitterTelegram

[dropcap]“[/dropcap]Pareces un carbonero” sonaba mucho en mi infancia, era el saludo de los adultos cuando salíamos de los patios como salió Rambo de Cambodia. Use su imaginación. No sé cuantas veces me doblé el tobillo o lesioné la columna jugando a la lucha libre y “camán ahí”. Y es cierto que al final del día parecía un Picasso, pero pronto supe que ser carbonero implica un nivel de desgaste superior.

Dominicano o haitiano, su historia es poco romántica, siempre ha tenido el hambre mezclada con el derecho de comer y no lo culpo si las galletas de lodo que circulan no son sus favoritas. Además me pregunto qué detiene a un hombre cuando la cachaza seca y ceniza de sus pies ya no rehúye esos trocitos ardientes que salen de la candela.

Lo está quemando todo pero es un tipo de inocente porque tiene toda esa hambre servida y no se la puede comer, por eso hoy no va a firmar el contrato social, ni a marchar por la reelección, la constitución o la corrupción; él está a pocas calorías del desastre y todavía le alcanza para cargar con la mirada expectante sus hijos. Así que no se hable más, comerán del carbón hoy también, no cavará la tumba de sus pequeños evitando quemar bosques, haciéndolo irá más bien, sin saberlo, a cavar la de sus nietos, y de muchos otros dominicanos.

El desarrollo sostenible es una filosofía de emprendimientos que en palabras llanas de Kim Holmes son “buenos para la gente, rentables y buenos para el medio ambiente”, y comienzo por los carboneros porque nos dejan ver claro cómo es el desarrollo sostenible al revés. Quemando palos para poder comer nos enseñan que su historia es una de “llamas por justicia”, y también de ignorancia, una patología social tentadora que podría convertirse muy pronto en la forma dominicana de abordar las injusticias. Y si vivir de quemar no es sostenible para esos hombres del carbón, ¿qué hace pensar que lo será para el resto de nosotros?

Por primera vez en 170 años los dominicanos tenemos una plaza pública robusta, esa que según datos del Banco Mundial ya tenía cerca de cinco millones de miembros en 2013; hablo de la que formamos todos los usuarios de Internet. Finalmente, este es el espacio que ha dado músculo a dos de nuestros antiguos derechos constitucionales, las libertades de asociación y expresión, al punto que ya reunir a la gente o hacer público lo que se piensa no es una labor titánica en el Ágora dominicano, ¿pero realmente significa que deben cesar las labores titánicas? ¿Qué hay del esfuerzo de cada uno por depurar qué apoya o estudiar para qué usaremos la libertad de publicar en las redes?

Isaiah Berlin, extinto profesor de filosofía en Oxford y muy conocido por sus trabajos sobre el concepto de la libertad, solía bromear con sus estudiantes norteamericanos diciéndoles, y parafraseo: “Ustedes practican una clase de libertad, la libertad de. Pero no han pensado en su otra cara, la libertad para”. Con esto hablando de lo insostenible que es ver permanentemente la libertad como un fin, porque ella es más bien un medio. Uno, les puedo decir, que en el mejor de los casos se usa para lograr y mantener un fin moral llamado desarrollo.

La institución de la plaza pública dominicana podría volverse una estructura vulnerable si no tenemos claro que cada uno debería gestionar responsablemente sus libertades. Más aun, Alexis de Tocqueville, uno de los primeros autores en escribir sobre la democracia norteamericana hablaba de los «hábitos del corazón» que veía entre la gente de la entonces joven nación americana. Estos “hábitos” eran valores morales que según pudo notar ayudaban a sostener la libertad de las instituciones. O sea que, en resumen, necesitamos libertad para conseguir el fin moral de nuestro bienestar, y a la vez valores morales para mantener las estructuras de libertad. Estructuras como la libre asociación y la libre expresión de las que hablaba antes.

Ya de vuelta en RD y revisando los últimos dos años de noticias, en especial cómo se manejaron mediáticamente las tensiones domínico-haitianas, los escándalos de corrupción y algunos proyectos de ley, parecería que una nueva escuela de pintura editorial de la simpatía de algunos medios y personas tiene la meta de dictar al pueblo cómo protestar, so pena de no parecer ciudadanos de moda. Y solo deseo objetar por ahora que usan una jerga incendiaria que más allá de clamar por justicia parece demandar sangre, una usanza jacobina que al final pasó factura a los líderes de la revolución francesa. Por estas formas y las características de sus seguidores en las redes, estos grupos me han llegado a preocupar igual que los pecados peludos del oficialismo.

Como mencionaba en Facebook hace poco, a una oposición así no le podría dar a administrar ni un carrito de chimichurri, ¡sabe Dios si lo encuentro flotando en Güibia o abollado a patadas! Entendamos que a medida que imitamos formas violentas de protestar, verbales o no, para estar en “vanguardia”, nuestro reclamo pierde fuerza y posiblemente hasta legitimidad. Y como en aquel cuento del emperador es posible que nos estemos vistiendo con esas ropas que solo la gente inteligente puede ver, hasta que aparece el chiquito extrovertido que en medio de la procesión nos sacude con la noticia de que realmente estamos en cueros.

El librito del carbonero debería venderse en “telemarketing” porque es de las cosas que no funciona como se anuncia amigos, nos enseña cómo vivir de destruir pero no dice que al final nos cuesta la estabilidad de la plaza pública y hay economistas que saben calcular cuánto dinero es eso.

No importa cuán románticos se oigan los desafíos violentos y los llamados a la rebelión, “todavía creo que el emperador no tiene ropas”. Si no preservamos el Ágora y confrontamos con respeto, si no discutimos cívicamente nuestras diferencias, si no usamos la plataforma para aportar al mercado de las ideas y construimos sinergia, nuestra generación de la plaza pública le habrá fallado a sus hijos y a su país en un momento coyuntural. Los llamados al caos y las retóricas violentas son otra historia de “llamas por justicia” que refleja atraso y produce atraso en una democracia, aunque tenga comején como la criolla.

Ya llevo un rato escribiendo y me tengo que ir a hacer algo rentable porque soy padre de familia, pero los dejo con el mismo De Tocqueville, no mencioné que era un político de la inestable Francia post revolución. A él se le atribuye haber dicho que “en una revolución como en una novela, la parte más difícil de inventar es el final”. Y esto además de ser una advertencia a no subestimar una revolución cuando se la incita, es en otro contexto la invitación a un concurso abierto de ideas para cerrar una historia en desarrollo.

Tenemos el desafío generacional de sentarnos a decidir cómo queremos que terminen estos procesos de cambio que demandamos, porque de ello depende la selección hoy de las formas, los tiempos y las herramientas. Si los dominicanos esperamos brillar mucho tiempo, nuestra luz no puede ser la de las llamas, así que ¿por qué arder?

Archivado en: Carbonerolibrito del carboneroMarketing
Publicación anterior

Comercio, inversiones y finanzas marcan agenda de Semana Dominicana en EEUU

Siguiente publicación

Serranía, un modelo de formación turística

Jesús D'Alesandro

Jesús D'Alesandro

Otros lectores también leyeron...

El futuro del marketing estará definido por la capacidad de las marcas para adaptarse a un entorno en constante evolución.- Fuente externa.

Cinco tendencias que definirán el Marketing en 2025

“Marketing” político y democracia: desafíos y responsabilidades en la era de las redes sociales

República Dominicana tiene potencial para desarrollar el turismo de salud, pero debe superar diversos obstáculos.

Competitividad en los precios y marketing, ejes estratégicos para el desarrollo del turismo de salud 

instagram ventas

Filtros de Instagram: Una herramienta para el branding de las empresas

Tendencias tecnológicas y nuevos consumidores

Tres errores que todo emprendedor debe evitar para lograr el éxito del negocio

Siguiente publicación
Hasta el momento, 30 jóvenes han culminado el programa de formación integral de la escuela.

Serranía, un modelo de formación turística

Deje un comentario

Últimas noticias

República Dominicana aumentó 6.4% la captación de inversión extranjera directa en el primer trimestre de 2026.

RD mejora posición en el Índice de Riesgo y Resiliencia de la Inversión 2026

16 May, 2026

América Latina es la región más afectada por el ransomware

16 May, 2026
Grisanti recomendó transferencias directas para apoyar al 20% o 30% más pobre de la población.

Economista propone subsidios directos ante impacto de inflación en hogares pobres

16 May, 2026

Director de la DGII: uso de datos de contribuyentes debe estar regido por principios de seguridad, confidencialidad y ética

15 May, 2026

El petróleo de Texas sube un 4%, hasta US$105.42, con la vista puesta en Irán

15 May, 2026

Periodismo económico y financiero responsable

EDITORIAL CM, SAS
Edificio Corporativo MARTÍ
Rafael Augusto Sánchez, esquina Winston Churchill,
Ensanche Piantini, Santo Domingo, RD.

Newsletter

  • Sobre elDinero
  • Hacemos esto…
  • Contacto

© 2015 - 2025 Periódico elDinero - Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Finanzas
    • Banca
    • Mercado de Valores
    • Finanzas personales
  • Energía
  • Industria
  • Agricultura
  • Turismo
  • Mercado global
  • Opiniones
  • elDinero Mujer
  • Contacto
  • Versión impresa
  • Newsletter

© 2015 - 2025 Periódico elDinero - Todos los derechos reservados.

VERSIÓN IMPRESA

Hojee y descargue nuestra versión impresa y disfrute del contenido más relevante y mejor trabajado sobre economía y finanzas

Versión impresa #537