[dropcap]E[/dropcap]l inicio de este año 2016 ha sido protagonizado por mucha actividad en el mercado de valores dominicano y mucha actividad, noticias, y volatilidad en los mercados internacionales.
La primera subasta de este año fue celebrada por el Gobierno dominicano, quien colocó en los mercados internacionales bonos soberanos por un monto total de US$1,000 millones. La colocación se realizó a un plazo de 10 años y a una tasa de 6.875%.
El cierre de la transacción se realizó en New York, sirviendo como agentes líderes de la transacción los bancos de inversión J.P Morgan, Deutsche Bank y Banreservas como co-manager.
Esta emisión se colocó a un rendimiento por encima de los niveles que el gobierno pudo colocar el año pasado. Esto es resultado del incremento de tasas anunciado por la FED el año pasado y la volatilidad de los mercados en general registrado a finales de 2015 y a principios de este año.
El día 15 de enero, el Ministerio de Hacienda celebró su primera subasta competitiva del año adjudicando RD$ 3,000 millones en bonos con vencimiento al 2026. El monto total demandado para la subasta fue de RD$ 28,311 millones, de los cuales RD$25,311 millones fueron rechazados. Las ofertas fueron adjudicadas a un rendimiento de un 10.67%.
Un mes mas tarde, el Ministerio de Hacienda celebra la segunda subasta del año adjudicando unos RD$3,500 millones a un rendimiento de un 10.87%. En esta semana se celebró la tercera subasta del año, adjudicando unos RD$3,700 millones a un rendimiento de un 10.8605% manteniendo el mismo nivel de la subasta anterior.
En enero el Banco Central optó por realizar dos subastas de Notas celebradas los días 19 y 26 de ese mes, donde se ofrecieron papeles con vencimiento al 2020 y 2022. El rendimiento de corte o el más alto adjudicado para ambas subastas fueron similares, adjudicando aproximadamente RD$15,00 millones de las ofertas recibidas, con un rendimiento máximo de 10.49% y 11.49% para los bonos con vencimiento al 2020 y 2022, respectivamente. En adición a estas subastas, el Banco Central continúa celebrando sus acostumbradas subastas de Letras con las cuales fija sus estrategias de curva de tasas.
El Banco Central, a través de las subastas, pudo definir una estrategia muy clara para el mercado de los niveles de rendimiento que quiere marcar. El hecho de que ambas subastas hayan cortado al mismo nivel significa que el Banco Central no quiere que suban las tasas del mercado.
Estabilidad
La liquidez del sistema se mantiene en nivel bastante holgado de RD$20,000 millones. Con este nivel de liquidez y el incremento en las reservas internacionales, gracias a la colocación de los bonos soberanos, se espera que las tasas del mercado bajen un poco y retornen a los niveles observados a mediados del año pasado.
Estos resultados también han ayudado a mantener la tasa del dólar controlada y con poca volatilidad, cotizándose en promedio de RD$45.75. Entendemos que el tipo de cambio debe de permanecer con baja volatilidad en estos primeros meses del año.
Sin embargo, a pesar de que los participantes perciben este aumento en los niveles de liquidez del sistema, las tasas del mercado de dinero (tasas de corto plazo) se mantienen en niveles relativamente altos para los plazos entre 30 y 365 días.
Durante los primeros días de febrero se entregaron a los bancos los bonos del Banco Central con vencimiento al 2023. Inmediatamente se entregaron estos bonos, los rendimientos de los bonos del Banco Central experimentaron una disminución en el mercado de aproximadamente 0.25% y 0.50% en diferentes vencimientos. Esta demanda y disminución de rendimientos pudo haber sido causada por las expectativas que tiene el mercado de que las tasas bajen un poco durante el primer trimestre del año.
El mercado se muestra comprador de bonos, sin embargo, las ofertas son limitadas y escasas.
El mercado global ha mostrado una gran turbulencia debido, principalmente, a los problemas con el crecimiento de China, la subida de las tasas en Estados Unidos, la caída del precio de las materias primas (petróleo, metales, y productos agrícolas), la recesión de Japón y sus tasas de interés negativas; la recesión en Europa y la posibilidad de que adelante medidas de tasas de interés negativa.
Toda la volatilidad y nerviosismo presentado en los mercados ha movido a muchos inversionistas hacia inversiones más seguras como el oro y los bonos. La demanda de estos productos ha elevado el precio del oro de forma sustancial en los últimos meses. El mismo caso ha sucedido con los bonos que aún con el incremento de las tasas de interés continúan subiendo de precios y, por ende, bajando el rendimiento debido a la incertidumbre de los mercados.
Con estos resultados el mercado parece que no espera muchas subidas de tasas durante el transcurso del año, ya que los rendimientos de los bonos del Tesoro americano han caído sostenidamente en el último mes y medio, a pesar de los anuncios realizados por la FED el año pasado.
Todas estas noticias han sido de relativo beneficio para República Dominicana, ya que la bajada de precios del petróleo nos ayuda a disminuir la demanda de divisas, el incremento del precio del oro aumenta las exportaciones del país, y la reducción de las tasas baja el costo de financiamiento.
Aunque muchas de las demás situaciones pueden afectarnos en el mediano plazo, en el corto plazo nuestra economía no sentirá ningún efecto negativo del comportamiento de los mercados.










