[dropcap]L[/dropcap]a labor de compra y venta de títulos en el mercado de valores recae sobre los brókers o traders. Son centinelas que vigilan las condiciones del mercado y toman decisiones en base a sus observaciones. Gracias a ellos, los mercados de capitales disfrutan de los beneficios de la férrea competencia.
Aunque existe la posibilidad de que trabajen de manera independiente, los traders, como se les llama localmente, trabajan para un puesto de bolsa.
Esas decisiones de compra y venta se basan en los perfiles de cada inversionista, evitando caer en la sugestión a favor del corredor de valores o de la empresa para la que trabaja.
“Puedes hacer propuestas de instrumentos que caigan en el perfil de ese cliente, pero la decisión de proceder o no está en el cliente, de hecho, no debes sugestionarlo para que tome una u otra”, explica Melissa Pérez, agente autorizada.
“Es muy importante que sea una información que se brinda al cliente, no que esté influenciada por uno”, puntualiza.
La intervención del corredor se limita a brindar la información objetiva para sus clientes, y darle la asesoría oportuna.
“Lo que uno debe darle es una información objetiva de cada instrumento que uno le oferta de acuerdo a su perfil, y que ya el cliente, en base a las informaciones que se les muestran pues entonces elija la que prefiera, pero no incentivando a tomar una u otra”, añade.
Las funciones del trader pueden variar de acuerdo al tipo de cliente con el que trabajen, ya sean profesionales o personales. Los bancos, asociaciones de ahorros y préstamos, fondos de pensiones forman parte de los profesionales.
Las personas físicas y jurídicas no profesionales (empresas no vinculadas al sector financiero) forman parte del otro grupo. Cuando se trata de clientes del sector financiero o profesionales, se asume que tienen conocimiento de la materia y que pueden tomar sus propias decisiones. Es decir, que no hay una intervención del trader en la toma de decisiones, más bien en su ejecución.
Cuando se trata de personas físicas o jurídicas no financieras, se cuida mucho al inversionista de que ningún trader le haga una recomendación fuera de su perfil, que le afecte en beneficio del puesto de bolsa.
Plataformas
Para las transacciones del día a día, los traders dominicanos utilizan dos sistemas, fundamentalmente, de la Bolsa de Valores y del Ministerio de Hacienda. La bolsa utiliza la plataforma Siopel, que permite trabajar con todos los títulos (excepto de los OTC). Hacienda utiliza Market Makers, para el intercambio de sus títulos.
La labor de un trader implica una continua actualización e información sobre el mercado. Se requiere saber cuáles son los instrumentos por los que más apetito tiene el mercado y conocer todas las informaciones económicas que puedan repercutir sobre los instrumentos.
Subastas
Para acceder a las subastas del Banco central, los traders tienen que entrar al sistema Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR). La institución tiene que emitir una autorización expresa a las entidades de intermediación financiera que deseen participar.
Licencia para ser trader en República Dominicana
Para ser trader en República Dominicana, hay que aprobar el examen de corredor de valores que imparte la Superintendencia de Valores (SIV). Ese examen permite recibir la licencia que te autoriza para operar por un periodo de dos años. Además se requiere la suscripción en la Bolsa de Valores como corredor.
El examen de la SIV no autoriza a operar en la bolsa, sino que son requisitos complementarios.












