La noticia debió caer como un balde de agua fría en el Gobierno. La decisión del Tribunal Constitucional de anular la resolución número 14-2022, “sobre adopción y armonización de medidas atinentes al mejoramiento del cumplimiento del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, emitida por el Ministerio de Trabajo el 25 de agosto de 2022 para regular el oficio de las trabajadoras domésticas, debió ser un trago amargo.
Lo es porque “este logro” fue anunciado con bombos y platillos. Y fue una buena noticia. La formalización del trabajo doméstico es y habrá de ser un logro para celebrar.
La acción de inconstitucionalidad fue sometida por el abogado Luis Vilchez Bournigal, marcando un precedente para que las cosas se hagan mejores en lo adelante. El Ministerio de Trabajo dio una respuesta obvia: estudiará la decisión del Tribunal.





