Son en su mayoría jóvenes con deseos de superación, posiblemente estudiantes universitarios o profesionales, los que trabajan como operadores del Metro de Santo Domingo. Varios de ellos, algunos ya desvinculados de la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte Público (Oprep), han estado protestando de forma pacífica en reclamo de reivindicaciones laborales.
El asunto es que los trabajadores parece que no tienen del todo la razón, como tampoco la Oprep ha cumplido del todo con lo que se ha acordado en lo relativo a los reclamos.
Sin embargo, si bien pueden tener razón en lo que piden, también deben considerar un método de lucha más enfocado en el diálogo que en los paros laborales, pues si el paro no implica una suspensión del servicio, entonces queda sin efecto y pierde su impacto como método de lucha.
El director de la Oprep y los reclamantes deben procurar un acuerdo.










