Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) desempeñan un papel crucial en la economía dominicana. Con aproximadamente 1.5 millones de mipymes, representan aproximadamente el 98% del tejido empresarial y contribuyen al 38.6% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
A pesar de su importancia, muchas de estas empresas aún se enfrentan al desafío de diversificar sus métodos de cobro y migrar del tradicional efectivo a las diversas opciones de pago disponibles en el mercado.
Así lo aseguró Fabio Báez, vicepresidente ejecutivo de Portal, otrora VisaNet Dominicana, al destacar que actualmente este país caribeño se encuentra en una etapa avanzada en cuanto a la oferta de soluciones de pagos paras las mipymes, teniendo su mayor crecimiento con el auge de los comercios electrónicos tras la pandemia del covid-19.
Sin embargo, Báez entiende que el reto más grande para este sector radica en dar el paso hacia la formalización y, a partir de ahí, iniciar un proceso para utilizar el ecosistema financiero que ofrece medios de pagos y facilidades proporcionadas por la banca formal.

“Es importante resaltar que no existe una barrera de acceso a la tecnología o a los métodos de pago, sino que se trata más bien de una cuestión de organización por parte de las mipymes para incluir estos medios en sus operaciones “, resaltó el ejecutivo de Portal.
Agregó que se ha demostrado que la aceptación de medios de pago en estas empresas permite incrementar su ticket promedio de ventas y llegar a otros nichos de mercado. Además, reducir el uso del efectivo brinda mayor seguridad frente a pérdidas y robos, al tiempo que ofrece una mayor capacidad de pago para los consumidores que se acercan a estos negocios.
Recordó que los medios de pago actuales permiten realizar transacciones desde cualquier lugar, tanto a nivel local como internacional. No obstante, dijo que aún hace falta continuar educando a los propietarios de mipymes sobre los beneficios y las oportunidades que ofrecen los medios de pago disponibles en el ecosistema financiero dominicano. Esto incluye el uso de aplicaciones móviles y la posibilidad de aceptar pagos mediante códigos QR en los establecimientos, incluso sin contar con un punto de venta tradicional.













