La transformación digital, la innovación y la inteligencia artificial ya no son temas exclusivos de las grandes corporaciones. Para María Waleska Álvarez, CEO de NAP Caribe, estas herramientas se han convertido en indispensables para que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) puedan competir, crecer y sostenerse en un entorno económico cada vez más digitalizado.
Durante su participación en el primer Congreso Internacional Transformación Digital 360, organizado por la Federación de Mujeres Empresarias Domínico Internacional (FEM), Álvarez reflexionó sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan las mipymes ante la acelerada adopción tecnológica, especialmente en áreas como automatización de procesos, atención al cliente, análisis de datos, mercadeo personalizado, gestión financiera y generación de contenidos.
La ejecutiva, reconocida por su liderazgo en infraestructura digital, ciberseguridad, inteligencia artificial y transformación tecnológica en el Caribe, afirmó que la pregunta ya no es si la inteligencia artificial transformará los negocios, sino si las empresas decidirán participar de esa transformación o quedarán rezagadas en el proceso.
“Hoy una pyme o una empresa que no decida integrar tecnología e inteligencia artificial está ampliando las brechas y no va a poder competir de la misma manera que el resto del mundo. No es una opción, es una condición indispensable”, sostuvo.
Álvarez indicó que más del 75% de las empresas líderes ya utiliza alguna forma de inteligencia artificial y que diversos estudios han demostrado mejoras de productividad de entre un 20% y un 40% en tareas administrativas y de conocimiento cuando las organizaciones incorporan estas herramientas.
En el caso de las mipymes, explicó que la inteligencia artificial permite hacer más con menos recursos, al reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas y facilitar decisiones basadas en datos. A su juicio, muchas pequeñas empresas todavía toman decisiones únicamente desde la intuición, cuando “el dato es el petróleo del siglo XXI”.
La CEO de NAP Caribe destacó que, mediante el uso inteligente de la tecnología, las empresas pueden automatizar procesos, ofrecer atención al cliente 24/7, proyectar ventas con base en información real, personalizar sus estrategias de mercadeo y mejorar la administración financiera.
Sostuvo que la inteligencia artificial puede reducir hasta en un 50% los tiempos de atención al cliente, incrementar las ventas entre un 10% y un 20%, disminuir los costos operativos entre un 15% y un 30% y ahorrar varias horas semanales en tareas administrativas.
“La inteligencia artificial no va a reemplazar a los emprendedores ni a los colaboradores. Nos devuelve tiempo para hacer aquello que realmente genera valor: innovar, servir mejor a nuestros clientes y hacer crecer nuestros negocios”, expresó.
Sin embargo, advirtió que el principal reto no es tecnológico, sino de liderazgo. En ese sentido, señaló que las mipymes deben asumir un cambio cultural que les permita capacitarse, conocer las herramientas disponibles, desarrollar capital humano y adoptar la tecnología de forma estratégica.
Afirmó que ser una empresa pequeña no representa una limitación para innovar. Por el contrario, consideró que las mipymes cuentan con ventajas importantes, como menos burocracia, mayor agilidad para adaptarse y más capacidad para transformar sus procesos con rapidez.
“Ser una empresa pequeña no es una limitación para integrar tecnología. Por el contrario, es una gran oportunidad para crecer, personalizar y competir en un mundo totalmente globalizado”, puntualizó.
La ejecutiva también desmontó la creencia de que la inteligencia artificial solo está al alcance de grandes empresas. Aseguró que las pequeñas y medianas empresas pueden aprovechar estas herramientas de manera óptima precisamente por su capacidad de adaptación y menor estructura burocrática.
Álvarez recordó que las mipymes aportan el 32% del valor agregado del producto interno bruto nacional, por lo que su transformación digital no solo impactaría a estas unidades productivas, sino también a la economía dominicana en su conjunto.













