Cuba está anclada en una de sus peores crisis económicas, comparable al llamado “período especial” iniciado en 1991 tras la caída de la Unión Soviética. La pandemia y sus consecuencias empeoraron su situación.
La contracción económica no da señales de superarse en el corto plazo. En 2023 el producto interno bruto (PIB) se contrajo en 1.9%, según el Ministerio de Economía y Planificación. El país es afectado por falta de medicamentos, alimentos, crisis energética y una inflación que supera los tres dígitos.Prácticamente hay un consenso en afirmar que Cuba atraviesa su peor crisis económica y social de los últimos 30 años.
Uno de los peores efectos es la caída del poder adquisitivo de los salarios y el deterioro de los servicios públicos, especialmente con cortes regulares de electricidad que, en ocasiones, duran más de 12 horas.
Es el mismo Gobierno que reconoce, a través del Ministerio de Economía, que Cuba sufre de insuficientes ingresos en divisas, baja en créditos externos y una lenta recuperación de la producción nacional. A la vez, hay limitaciones con el combustible y la energía; elevada y persistente e inflación y alto endeudamiento externo.
No hay duda: Cuba está en su peor momento. Es justo esta situación lo que ha empujado a cientos de miles de sus ciudadanos a emigrar. Buscan cualquier fórmula posible para lograr un pasaporte que les permita viajar. La juventud ha acudido a dos principales fuentes: familiares en el exterior y la generación de contenido en YouTube.
El famoso “período especial” de los años 90, porque es obvio que ahora hay otro peor, se caracterizó por la desaparición de los subsidios soviéticos, que llevó a una grave escasez de alimentos, combustibles y otros bienes esenciales.
Comenzó el racionamiento para distribuir los pocos recursos disponibles, afectando la dieta y la salud de la población. El país tuvo que transformar su agricultura y la escasez de combustibles afectó gravemente el transporte, llevando a un aumento en el uso de bicicletas y coches de caballos.
Sólo la creatividad y la adaptación, producto de la necesidad, ha hecho que los cubanos sobrevivan, como bien dicen ellos.
Sólo la tozudez de quienes gobiernan esta isla, otrora referente de progreso e innovación, impide que se realicen los cambios que no sólo demanda su gente, sino que son necesarios para garantizar su existencia como nación.








