La determinación del presidente Luis Abinader de respetar la Constitución y no tratar de forzar un cambio para un tercer período de gobierno, ha hecho surgir una cantidad importante de aspirantes a la Presidencia dentro de su Partido Revolucionario Moderno (PRM). Son los llamados “presidenciables”.
Pero, tanto el PRM como el propio presidente Abinader, deben prestar atención a ese surgimiento de “liderazgos”, muchos sustentados en el hecho de tener una cargo en el Estado, más que fruto de popularidad real.
Ahora no se sabe si los diputados del PRM son del partido o de cada uno de esos aspirantes que dicen tener su propia cuota de legisladores.
De momento se da el caso de que esos legisladores no sigan los lineamientos del partido y, tal vez menos, del presidente de la República, porque cada uno estaría pendiente de lo que instruya su precandidato preferido. El poder no es eterno, y casi siempre, se pierde desde adentro.











