Con la reciente presentación del Gobierno dominicano de la esperada propuesta de reforma fiscal, ahora conocida como el Proyecto de Ley de Modernización Fiscal, se busca abordar varios ejes clave: combatir la evasión fiscal, eliminar y modificar incentivos, luchar contra el comercio ilícito, y establecer nuevos impuestos, así como realizar cambios en los existentes.
Rafael Espinal, economista del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), calificó esta iniciativa como una “reforma moderada”, señalando que no es integral y que mantiene su enfoque recaudatorio en el consumo en lugar de centrarse en la riqueza. A pesar de ello, destacó que la propuesta es “socialmente cuidadosa”, al gravar bienes y servicios que tienen un menor impacto en el consumo popular.
Con relación a la eliminación de ciertos incentivos y a la reducción de sus alcances —incluyendo la derogación de tratamientos fiscales preferenciales para sectores como el turismo, el cine, la industria y la cadena textil— el economista, coordinador de la carrera de Economía del Intec, valoró esta acción como “un camino correcto”, respaldado además por organismos multilaterales.
“Esos incentivos cumplieron su función en épocas donde era necesario desarrollar industrias de exportación o polos turísticos. Sin embargo, hoy muchos de esos gastos fiscales se han convertido en privilegios sectoriales que limitan la competencia interna”, subrayó Espinal en una entrevista con elDinero.
No obstante, advirtió que las necesidades del Gobierno para satisfacer demandas sociales en áreas como salud, inversión, pago de intereses de deuda pública y solventar el déficit del sector eléctrico superan los RD$122,000 millones adicionales que se proyecta generará esta reforma.
Productos exentos del IVA
La propuesta de reforma fiscal presentada por el Gobierno dominicano establece que ciertos productos y servicios permanecerán exentos del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), que a partir de ahora será conocido como IVA.
Entre los alimentos que mantendrán esta exención se encuentran el pan, arroz, pollo, leche, huevo, plátano y yuca. Asimismo, se incluyen bienes esenciales como insumos para la pecuaria, combustibles, medicamentos, abonos y sus componentes, así como insecticidas.
En cuanto a los servicios, también estarán exentos aquellos relacionados con educación, salud, energía eléctrica, agua potable y recogida de basura. Además, se contempla la exención para el transporte de pasajeros, servicios financieros y de seguros, alquiler de viviendas para uso familiar, así como planes de pensiones y jubilaciones.









