El Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de parte de su director Ramon Delanoy, ha advertido a las autoridades, la posible ocurrencia de un gran terremoto en nuestro territorio, recurriendo a la historia de los eventos de gran magnitud que han pasado aquí en Haití y Puerto Rico.
La Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos permite accionar sobre la mitigación y prevención de los grandes riesgos, pero en mi opinión, dada la cultura de falta de prevención que tenemos, esta es una ley reactiva, sin que nos haya motivado a tomar las medidas necesarias para reducir los daños que podrían acarrearnos.
La Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos en la República Dominicana establece una serie de medidas que las autoridades deben adoptar para reducir los efectos negativos de fenómenos atmosféricos y errores humanos.
Entre las principales acciones se encuentran:
- Gestión de riesgos. Planificación y aplicación de medidas orientadas a impedir o reducir los efectos adversos de eventos peligrosos sobre la población, bienes, servicios y el medio ambiente.
- Mitigación. Ejecución de medidas de intervención dirigidas a disminuir el riesgo.
- Planes de contingencia y emergencia. Desarrollo de procedimientos específicos preestablecidos para la coordinación, alerta, movilización y respuesta ante la ocurrencia o inminencia de eventos adversos, con el fin de salvaguardar vidas, proteger bienes y restablecer la normalidad social lo antes posible.
- Prevención. Implementación de medidas y acciones anticipadas para evitar la ocurrencia de eventos adversos o reducir sus efectos sobre la población, bienes, servicios y el medio ambiente.
- Preparación: Organización y facilitación de operativos para el aviso efectivo y oportuno, salvamento y rehabilitación de la población en caso de desastre, incluyendo acciones de alerta, evacuación, búsqueda, rescate y asistencia.
Estas medidas buscan fortalecer la capacidad de respuesta y resiliencia del país ante desastres naturales y provocados por el hombre, promoviendo una cultura de prevención y preparación en todos los niveles de la sociedad.
Si los organismos responsables de la ejecución de la ley, se tomaran la molestia de hacer un inventario en nuestras ciudades, de los peligros latentes, y tomaran las medidas para reducir los riesgos, lograríamos una reducción importante de los danos. Son muchas las construcciones a simple vista que no cuentan con la seguridad y resistencia para soportar terremotos.
Son muchos los objetos sueltos en techos, acumulación de objetos que se convierten en proyectiles en nuestras calles.










