Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son pilares fundamentales para la economía dominicana, aportando un 32% al producto interno bruto (PIB) y generando el 61.6% del empleo nacional, con alrededor de tres millones de puestos de trabajo al año.
Al cierre del primer trimestre de 2024, la cartera crediticia del sistema financiero dominicano destinada a mipymes alcanzó RD$534,988 millones, distribuidos en 557,288 créditos, lo que representa el 45.6% y el 78.6%, respectivamente, del total de créditos comerciales al sector privado.
No obstante, estas empresas enfrentan elevados costos financieros. La tasa de interés promedio ponderada para mipymes cerró marzo de 2025 en 14.3%, superior al promedio del 12.3% registrado en los últimos cinco años. Las pequeñas y medianas empresas (pyme) presentan la tasa más alta, con un 16.7%.
Según un reciente informe de la Superintendencia de Bancos (SB), esta situación responde a un mayor riesgo percibido por las instituciones financieras, debido, principalmente, a la falta de historial crediticio y escasas garantías que ofrecen las mipymes. A esto se suma que el 85.9% de las más de 400,000 mipymes registradas son informales, según una encuesta del Banco Central que data de 2023.
Pese a ello, desde enero de 2025, las tasas de interés se han mantenido estables sin incrementos significativos, gracias a la reducción de 125 puntos básicos en la tasa de política monetaria durante el segundo semestre de 2024 y sin cambios posteriores.
El informe destaca que, aunque las tasas se mantienen estables, las mipymes continúan enfrentando condiciones financieras restrictivas, especialmente las pequeñas y medianas empresas.
Señala que las tasas para otros tipos de crédito comercial privado son consistentemente menores, alrededor del 10.4% en los últimos cinco años, en comparación con las aplicadas a todas las mipymes.













