La castaña de masa, también conocida como buen pan, se ha convertido en una exquisitez tanto para consumidores dominicanos como para mercados internacionales donde el fruto empieza a posicionarse. Su versatilidad la hace ideal para múltiples preparaciones culinarias, lo que impulsa su consumo y genera nuevas oportunidades económicas.
El presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, afirmó que este cultivo continúa ganando terreno en la agricultura dominicana, impulsado por su fácil manejo, su resistencia a las plagas y su capacidad de adaptarse a distintos climas.
En declaraciones para elDinero, a propósito de la celebración del Segundo Congreso y Festival de la Castaña de Masa, indicó que las principales zonas productoras se ubican en María Trinidad Sánchez, Sánchez Ramírez, Puerto Plata, Duarte, Samaná, San Cristóbal, La Altagracia y Santo Domingo, aunque en todo el país pueden encontrarse plantas silvestres de esta especie.
Agregó que, a nivel internacional, entre los principales países productores y exportadores de castañas se destacan España, que exportó $23.1 millones en 2023; Portugal, con $21.3 millones; y Perú, que se posicionó como el tercer mayor exportador mundial, con envíos valorados en $30 millones durante ese año.
Para los agricultores, esta fruta es una alternativa productiva con potencial para transformar economías locales y fortalecer la seguridad alimentaria del país. Así lo aseguró Wellington Martínez, productor agrícola y quien dirige una institución especializada en el manejo este cultivo. Destaca que este fruto representa una oportunidad económica y alimentaria para República Dominicana, especialmente en un contexto global marcado por la escasez y el encarecimiento de insumos.
Martínez explicó que su empresa, de nombre Momagra, administra siete proyectos agrícolas, donde emplean alrededor de 50 personas. Sin embargo, advirtió que el crecimiento del cultivo enfrenta un obstáculo: el costo de las plantas, que ronda los RD$400 cada una. Por ello, afirma que el sector espera que el Estado, a través de Biovega, continúe el programa de donación de plantas para reducir la carga económica de los productores.
El productor resaltó el rendimiento del cultivo, pues un árbol adulto puede generar alrededor de 200 unidades, con un peso promedio de tres libras por fruto. Actualmente, explica, la libra se comercializa a RD$10, lo que convierte a la castaña en un alimento accesible para las familias. “Con un buen pan de tres libras come una familia de cinco personas”, enfatizó. En cuanto a rentabilidad, estima que una tarea cultivada puede generar alrededor de RD$50,000 al año.
Más allá de su valor económico, Martínez subrayó que la castaña también cumple un rol ambiental. Al ser un cultivo agroforestal, contribuye a mejorar los suelos, retener humedad y proteger el medio ambiente. Por ello propone que el puré de castaña se incorpore al menú del desayuno escolar y a los hospitales, aprovechando su alto valor nutritivo.
Otro caso representativo es el de Pedro Pilier, agricultor radicado en Higüey, quien inició la siembra con un fin ambiental: reforestar una zona para proteger fuentes de agua. Lo que comenzó como un gesto de conservación terminó convirtiéndose en una actividad productiva que considera una “misión personal”.
Explicó que no estuvo marcado por grandes dificultades gracias al apoyo técnico de los agrónomos Giovanni Reynoso y Castro Marte, quienes lo guiaron en el manejo del cultivo y le facilitaron plantas. “Hasta sembraba las matas que otros descartan”, recordó.
Emprendimientos
El auge de la castaña de masa no solo está transformando la agricultura dominicana, sino que también ha abierto la puerta a una ola de emprendimientos que encuentran en este fruto una oportunidad económica real y accesible.
Una de ellas es Alma Inoa, una emprendedora jubilada que decidió iniciar un proyecto propio elaborando jabones artesanales a base de castaña. Combina ingredientes como café, cacao y cúrcuma, que, según explica, aportan propiedades antioxidantes y exfoliantes que benefician la piel. Cada jabón se vende a RD$400, convirtiéndose en una alternativa natural dentro del mercado de cosméticos artesanales.
En San Cristóbal, Celeste Marte también ha encontrado una vía de crecimiento económico. Motivada por una amiga que ya trabajaba con este producto, inició la elaboración de pasteles en hoja con masa de buen pan. Manifestó que, en días de alta demanda, especialmente cuando recibe pedidos de restaurantes o actividades especiales, sus ventas pueden alcanzar hasta RD$20,000, lo que demuestra el potencial rentable del producto cuando se combina con estrategias de comercialización efectivas.
El impulso a estos emprendimientos también llega desde el sector público. En Arroyo Barril, Samaná, la vicedirectora del distrito municipal, Mercedes Medina, se ha dedicado a motivar a las mujeres de su comunidad a emprender utilizando derivados de la castaña de masa. Aseguró conocer casos de emprendedoras que, vendiendo aceites y otros productos, pueden generar entre RD$10,000 y RD$15,000. Medina agregó que este cultivo representa una vía accesible para que muchas mujeres logren independencia económica y diversifiquen sus ingresos.
La castaña de masa es considerada un “superalimento” por su alto valor nutricional.
Versatilidad
Por ser un fruto altamente versátil permite elaborar productos tradicionales como preparaciones innovadoras dentro de la gastronomía, con ella se preparan distintas bebidas como: jugos naturales, leche vegetal, batidas, helados artesanales, e incluso Tragos alcohólicos como vodka, whisky blend y ron (este fruto es utilizado en el 62% de la producción del ron Don Q).
En el área de la repostería y panadería, la castaña de masa se utiliza para producir bizcochos, flanes, majaretes, panes, galletas, buñuelos, pasteles y masas para pizzas.
También sirve para crear alternativas saladas como empanadas, tortillas, tostones, mofongos y diversas mezclas para acompañar carnes o vegetales.
Por su composición nutritiva y sus propiedades naturales, el fruto ha trascendido la cocina y se emplea además en la industria cosmética, elaborando jabones, cremas para la piel y productos artesanales para el cuidado corporal.













