El financiamiento estatal en República Dominicana ha experimentado una transformación estructural que redefine la relación entre el Gobierno y la banca privada. Ha cambiado la forma, pero no el fondo.
Lejos de las líneas de crédito tradicionales, a través del Ministerio de Hacienda y Economía y el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la administración estatal ha consolidado una estrategia basada en la emisión deuda vía los títulos y los bonos.
Hay que decirlo: son, a toda luz, una fórmula expedita, toda vez que la banca busca rentabilidad y el Gobierno tiene la necesidad de financiar el Presupuesto. Estos instrumentos son absorbidos por la banca bajo la denominación de “inversiones”, una clasificación técnica que, aunque precisa en términos contables, diluye ante la opinión pública la percepción de un endeudamiento directo.
Esta fórmula ha demostrado ser un mecanismo de eficiencia bidireccional. Por un lado, permite al Estado cubrir sus necesidades presupuestarias y financiar actividades estratégicas a mejores costos, a veces más competitivos que los del mercado internacional partiendo de que no hay riesgo cambiario.
Por otro, para las entidades financieras, estas colocaciones representan activos de “riesgo cero” o nulo, al estar garantizados por el Estado, lo que fortalece sus balances sin comprometer sus indicadores de solvencia.
El impacto de esta simbiosis en la rentabilidad bancaria es innegable. Durante el transcurso de 2025, el sistema financiero ha mostrado una robustez excepcional. Los activos totales del sistema superaron los RD$3.97 billones en el segundo semestre del año. Sólo la cartera de créditos es de alrededor de RD$2 billones 384,979 millones al cierre de noviembre.
La cartera de inversiones total asciende a un billón RD$33,734 millones, de los cuales RD$971,177 millones está en el sector público, es decir, un 94%. Específicamente, para la banca múltiple, esta dinámica ha impulsado utilidades netas que reflejan el éxito de las operaciones en el mercado de valores. Al cierre del primer semestre de 2025, la rentabilidad y calidad de activos de la banca múltiple se mantuvieron en niveles de liderazgo regional.
Informes de desempeño de la Superintendencia de Bancos (SB) indican que los activos crecieron un 10.5% interanual a inicios de año, una tendencia que se ha mantenido firme gracias a que el 59.7% de las inversiones del sistema están colocadas en títulos de Hacienda.





