El sector asegurador dominicano ha mantenido un crecimiento promedio de alrededor de un 15% anual durante los últimos 15 años, impulsado por la llegada de nuevos clientes, la contratación de coberturas por parte de empresas e instituciones gubernamentales y los ajustes en las primas asociados a la inflación.
Así lo explicó Franklin Glass, presidente ejecutivo de la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar), al señalar que la industria pasó de registrar RD$138,948.5 millones en primas en 2024 a RD$153,732.9 millones en 2025.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento en primas no debe analizarse como un dato aislado, sino a partir de la composición del negocio asegurador y del papel que desempeña el sector en la protección financiera de personas, empresas y del propio aparato productivo.
“Siempre he dicho que hablar de primas suscritas o cobradas no te dice nada; eso es un número vacío. Lo importante es ver cómo está compuesto ese número”, expresó Glass.
De acuerdo con el ejecutivo, los ingresos que reciben las aseguradoras se distribuyen principalmente en cinco grandes componentes: el pago de reclamos, la participación de los reaseguradores en los riesgos, la constitución de reservas técnicas, el pago de comisiones a intermediarios y los costos administrativos de la operación.
Por ejemplo, según estadísticas de Cadoar, de los RD$153,732.9 millones de primas suscritas, RD$25,904.4 millones se destinaron a gastos administrativos; RD$15,724.5 millones, a comisiones; RD$49,318 millones, a reaseguro neto; RD$6,649.4 millones, al aumento de reservas, y RD$49,729.20 millones, a siniestros incurridos netos.
Glass explicó que, desde el punto de vista técnico, el negocio asegurador en República Dominicana genera un retorno neto cercano al 3%. No obstante, las inversiones realizadas con las reservas técnicas permiten elevar ese retorno a niveles de entre el 7% y el 8%.
El presidente ejecutivo de Cadoar precisó que las reservas del sector no permanecen inactivas, sino que se invierten conforme a lo establecido por la ley. Estos recursos, dijo, se colocan en instrumentos financieros, banca privada, puestos de bolsa, administradoras de fondos de inversión y otros activos, lo que convierte a la industria aseguradora en un actor relevante dentro del mercado financiero. “Una industria de seguros sana ocasiona, más allá del negocio per se, fortaleza financiera”.
Con el objetivo de mejorar el sector, Glass sostuvo que el mercado dominicano se encuentra a la espera de la aprobación de una nueva ley de seguros, cuya discusión se ha enfocado en crear mejores condiciones para los asegurados y fortalecer la regulación del manejo financiero de las compañías.
A su juicio, no se trata únicamente de garantizar el pago oportuno de los reclamos, sino de asegurar que el ciudadano, la empresa o la institución que contrate una póliza acceda a una herramienta financiera sólida, resiliente y capaz de responder ante eventos de alto impacto. “El tema es que el asegurado está accediendo a una herramienta financiera que tiene que ofrecer garantías de fortaleza y resiliencia”, puntualizó.
El ejecutivo aseguró que República Dominicana cuenta con compañías fuertes y un mercado asegurador pujante, capaz de apoyar a personas, empresas y organizaciones ante situaciones de crisis. No obstante, insistió en que todavía falta avanzar en la cultura aseguradora.
Para Glass, el seguro no debe ser visto únicamente como una cobertura para cumplir con la ley, responder a un requisito de financiamiento o satisfacer una exigencia contractual. Su función, dijo, es acompañar a las personas y empresas ante situaciones que podrían comprometer su patrimonio.
“La idea del seguro es acompañarte. No es una cobertura para cumplir con la ley o cumplir con los requisitos de financiamiento. Es que la gente entienda cada vez más la importancia del seguro en su hogar, en su familia, en su negocio y en su empresa”, sostuvo.
El presidente ejecutivo de Cadoar indicó que los riesgos no se limitan a grandes catástrofes. Recordó que todos los meses se registran incendios, accidentes, pérdidas de bienes y situaciones de salud que pueden afectar la estabilidad financiera de familias y empresas.
“El seguro tiene una función de resiliencia económica para un país. Hace que la gente no pierda su patrimonio y pueda seguir adelante”, afirmó.
Riesgos climáticos
Glass alertó sobre los riesgos que enfrenta el país ante eventos climáticos extremos, como huracanes y lluvias severas.
Recordó que, desde 2022, el país ha enfrentado eventos importantes. citó las lluvias del 4 de noviembre de 2022 y las del 18 de noviembre de 2023.
Ante esta realidad, el ejecutivo consideró que el mayor reto del país es diseñar una verdadera estrategia de gestión integral de riesgos, liderada desde el Gobierno, pero articulada con el sector privado.
Aclaró que el seguro no es la única solución, pero sí una parte esencial de cualquier política de resiliencia económica. “Como sociedad, el reto más grande que tenemos es que desde el Gobierno se trace una verdadera estrategia de gestión integral de riesgos, en la que el seguro no sea la solución al 100%, sino parte de la solución”, afirmó.
Parque vehicular
Uno de los ramos en los que el sector identifica mayores retos es el seguro de vehículos, especialmente en motocicletas. Glass explicó que las motocicletas representan entre el 57% y el 58% del parque vehicular, con aproximadamente 3.8 millones de unidades. Sin embargo, según dijo, solo alrededor del 10% cuenta con un seguro vigente.
En el caso del parque vehicular total, señaló que apenas el 38% de los vehículos tiene una póliza activa. “Es muy probable que en seis de cada diez accidentes uno de los dos involucrados no tenga un seguro vigente”, advirtió.
El ejecutivo indicó que esta realidad tiene implicaciones económicas y sociales, debido a que una persona sin cobertura puede quedar expuesta a demandas, daños a terceros, pérdida de su vehículo o responsabilidades millonarias en caso de lesiones o muertes.
“Comprar un vehículo, para cualquier persona, representa a veces una parte importante de su patrimonio. Te pasas años pagando un vehículo. Entonces, no protegerlo y perderlo es perder años de trabajo y una parte importante de tu patrimonio”, expresó.













