El incendio de un resort en Bayahíbe dejó al descubierto serias debilidades de prevención de desastres en instalaciones con características similares. Los techos de canas, más económicos y funcionales para nuestro clima, son, al mismo tiempo, vulnerables y tienen un alto riesgo de incendio.
Cualquier chispa, ya sea de una colilla de cigarrillo o una instalación eléctrica defectuosa, así como un descuido en la cocina, podrían ser el detonante para ser testigos de una verdadera tragedia, como la ocurrida en el hotel Viva Wyndham Dominicus, ahora cerrado y con empleados en el limbo.
Para lo bueno que sucede en nuestro sector turístico hay muchas caras, pero para este lamentable acontecimiento sólo el general Méndez, del COE, ha salido a hablar. ¿Qué aprendizaje habrá de dejar este incendio en Bayahíbe? ¿Se revisarán los protocolos de seguridad?






