República Dominicana necesita aproximadamente US$23,000 millones para financiar acciones de mitigación y adaptación al cambio climático en sectores estratégicos como energía, transporte, agua, infraestructura, agricultura, seguridad alimentaria, turismo y ecosistemas, afirmó el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez.
Al encabezar la apertura de la Primera Semana Nacional de Financiamiento Climático, bajo el lema “Movilizando el financiamiento climático para una República Dominicana resiliente y baja en carbono”, en el hotel Aloft, Santo Domingo, el ministro explicó que, pese al crecimiento económico sostenido y a la consolidación del país como una de las economías líderes del Caribe, la nación continúa enfrentando importantes desafíos asociados a su alta vulnerabilidad climática.
Entre los principales riesgos citó tormentas más intensas, sequías prolongadas, inundaciones, aumento del nivel del mar, estrés hídrico y la proliferación del sargazo, fenómenos que impactan sectores clave para el desarrollo nacional.
“El financiamiento climático ya no es un tema exclusivo de la agenda ambiental; es un tema de competitividad, de infraestructura, de seguridad hídrica, de inversión y de desarrollo nacional”, expresó Henríquez durante la actividad organizada por el Ministerio de Medio Ambiente, con el apoyo de Global Gateway y otros organismos internacionales.
El ministro advirtió que ninguna institución podrá cerrar por sí sola la brecha de financiamiento climático, por lo que consideró indispensable una movilización coordinada de recursos públicos, privados y concesionales. “La ambición sin financiamiento se queda corta. Las metas no se cumplen únicamente con declaraciones; se cumplen con presupuesto, inversión pública, financiamiento privado, cooperación internacional, innovación financiera y capacidades institucionales”, sostuvo.
Durante su intervención, el titular de Medio Ambiente y Recursos Naturales destacó que la adaptación climática debe asumirse como una prioridad de desarrollo y una herramienta para proteger tanto a las comunidades más vulnerables como a los recursos naturales que sustentan la economía dominicana.
En ese contexto, resaltó la importancia de los bosques, cuencas hidrográficas, manglares, arrecifes de coral y áreas protegidas como parte esencial del capital natural del país, al tiempo que consideró que invertir en la naturaleza representa una decisión estratégica para fortalecer sectores como el turismo, la agricultura, la pesca y la gestión del agua.
Asimismo, abogó por impulsar infraestructura resiliente, agricultura climáticamente inteligente y proyectos de restauración de cuencas y ecosistemas costeros. Recordó que República Dominicana es el primer país del Caribe en alcanzar la meta global de proteger el 30% de sus zonas costeras y marinas, y aseguró que se trabaja para lograr ese mismo porcentaje de protección en el territorio nacional.
También destacó los avances alcanzados en la implementación de la taxonomía verde dominicana, la Estrategia Nacional de Finanzas Verdes y Azules y el desarrollo de instrumentos financieros temáticos orientados a movilizar inversiones sostenibles.
Proyectos bancables
No obstante, reconoció que el principal reto continúa siendo ampliar estas iniciativas y convertirlas en una cartera permanente de proyectos bancables capaces de atraer recursos para la acción climática.
Henríquez sostuvo que el éxito de las finanzas climáticas debe medirse por su impacto real en las comunidades rurales, los pequeños productores, los pescadores y las zonas costeras vulnerables.
Además, planteó que el Caribe tiene la oportunidad de convertirse en un laboratorio global de innovación financiera para la resiliencia climática mediante inversiones en adaptación, restauración de ecosistemas, infraestructura resiliente y economía azul.
Instó a fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la medición rigurosa de los proyectos climáticos para generar confianza y atraer mayor inversión sostenible.
“El financiamiento climático es una herramienta de transformación nacional que permitirá proteger los ecosistemas, fortalecer la seguridad hídrica y alimentaria, generar nuevas oportunidades económicas y preparar al país para los desafíos de las próximas décadas”, puntualizó Henríquez, acompañado de la viceministra de Cambio Climático y Sostenibilidad, Ana Pimentel.
La actividad, realizada en el hotel Aloft, en Santo Domingo, se desarrolla hasta el 26 de este mes y reúne a funcionarios gubernamentales, embajadores, representantes de organismos internacionales y actores del sector financiero nacional e internacional.













