El futuro del turismo en República Dominicano dependerá no solo de su capacidad para atraer visitantes, sino también de las acciones que se emprendan para proteger los recursos naturales, reducir las emisiones de carbono, fortalecer a los proveedores locales y preparar los destinos ante los efectos del cambio climático.
Esta visión fue compartida por representantes de Iberostar Hotels & Resorts y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) durante una entrevista con elDinero en el marco del Foro Nacional sobre Cadenas de Valor Inclusivas y Resilientes para un Turismo Sostenible.
El encuentro fue organizado por ambas entidades, en alianza con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (ECORED), la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (ASONAHORES) y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

Para Lyn Santos, Destination Stewardship Director de Iberostar, avanzar hacia un turismo sostenible requiere que los diferentes sectores compartan una visión común y reconozcan las responsabilidades que les corresponden.
“El Gobierno tiene que establecer los lineamientos y fortalecer los procesos; la industria debe aplicarlos; la sociedad civil, integrarlos en su día a día, y la academia tiene que investigar las mejores formas de ser efectivos”, afirmó.
A su juicio, esta articulación debe apoyarse en información científica validada y en estructuras que permitan convertir los objetivos generales en acciones concretas. “No hay otra forma más que trabajar juntos para salir adelante”, sostuvo.
De su lado, el coordinador del Sector Privado, mipymes y Emprendimiento del PNUD, Víctor Rodríguez, coincidió en que el país necesita fortalecer las alianzas público-privadas e integrar de manera activa a la sociedad civil.
Señaló que el crecimiento del turismo debe traducirse en desarrollo humano, mejores condiciones para los trabajadores, oportunidades para las comunidades y relaciones responsables con los proveedores.
“El desarrollo tiene que ir más allá del crecimiento económico. Debemos priorizar la educación, la salud, la atención a los empleados y la responsabilidad con todos los grupos de interés”, indicó.

Rodríguez también identificó desafíos estructurales que República Dominicana deberá afrontar para garantizar la sostenibilidad del turismo durante las próximas décadas. Entre ellos mencionó el manejo del sargazo, el ordenamiento territorial, la gestión de los residuos y el uso responsable del agua.
El representante del PNUD defendió, además, la incorporación de la sostenibilidad al modelo de negocio de las empresas. Esta, afirmó, debe superar el enfoque de la filantropía y la responsabilidad social para convertirse en una estrategia capaz de generar rentabilidad, mejorar la satisfacción de los empleados y producir beneficios en las comunidades.
“La sostenibilidad tiene que ser local”, enfatizó. Esto significa que debe impactar al pequeño agricultor, a los hoteles de menor tamaño, a los proveedores, a los gobiernos municipales y a las personas con discapacidad, quienes también deben participar y beneficiarse del desarrollo turístico.
Sostenibilidad en Iberostar

Ante esta realidad, de acuerdo con Luz Valentina Lantigua, Destination Stewardship Manager de Iberostar en República Dominicana, la sostenibilidad forma parte de la estrategia empresarial de la cadena hotelera y de su relación con los destinos donde opera.
Desde su perspectiva, el turismo sostenible consiste en lograr un equilibrio entre la actividad económica, las comunidades y el entorno natural. Esto implica utilizar los recursos disponibles sin comprometer su permanencia para las generaciones futuras. “Estamos en un medio donde existe una gran riqueza natural y biodiversidad. Por eso, tenemos que vivir en armonía con ese entorno”, expresó.
Lantigua señaló que la compañía trabaja con una hoja de ruta que se encuentra en constante evolución y que requiere información precisa para comprobar el cumplimiento de los objetivos. Explicó que los datos deben presentarse de manera clara para que puedan ser comprendidos y utilizados por los directores de los hoteles y los responsables de cada departamento.
Santos dijo que todos los hoteles de Iberostar, independientemente del destino donde estén ubicados, deben cumplir requisitos obligatorios de sostenibilidad e incorporar estos procesos a sus operaciones cotidianas.
Sin embargo, ambas ejecutivas reconocieron que los esfuerzos realizados dentro de los hoteles resultan insuficientes si no se producen transformaciones en el resto del destino.
“De nada vale que una cadena hotelera esté haciendo esfuerzos y buscando soluciones si en el destino no existe una respuesta sistémica”, manifestó Lantigua. Por esta razón, consideró indispensable trabajar con otros hoteles, proveedores, autoridades y organizaciones, así como revisar las regulaciones y crear incentivos para las empresas que desarrollen soluciones sostenibles.
Proveedores
Uno de los puntos fundamentales de la estrategia de Iberostar es la incorporación de sus proveedores a los procesos de descarbonización. La empresa inició hace aproximadamente dos años una labor de priorización basada en el nivel de gasto, el riesgo y la importancia de cada suplidor dentro de su cadena de valor.
A partir de este diagnóstico, desarrolla procesos de acompañamiento para identificar las prácticas existentes, alinearlas con sus objetivos y apoyar a las empresas en los aspectos que deben fortalecer.
Santos explicó que algunos proveedores ya cuentan con políticas, programas o certificaciones ambientales, mientras que otros realizan acciones sostenibles que todavía no han sido formalizadas. En esos casos, Iberostar procura facilitar el intercambio de experiencias y conectar a las empresas más avanzadas con aquellas que comienzan a recorrer ese camino.
La meta es avanzar de manera gradual hacia la descarbonización del 50% de su cadena de valor. Para ello, la colaboración resulta esencial, especialmente en los destinos donde varios hoteles comparten proveedores y enfrentan desafíos similares.
Lantigua informó que Iberostar ya trabaja con otra cadena hotelera en República Dominicana y que ambas empresas buscan ampliar su acuerdo de colaboración para impulsar iniciativas conjuntas.
Restauración de corales
Entre los principales logros alcanzados por Iberostar, Santos destacó la eliminación de los plásticos de un solo uso en sus hoteles. El proceso implicó sustituir productos como las botellas individuales de agua por sistemas de suministro de agua potable y purificada que cumplieran con los estándares de calidad requeridos.
La compañía también ha elaborado hojas de ruta relacionadas con la salud costera, la descarbonización y la gestión sostenible de los destinos. Estos documentos han sido desarrollados a partir de experiencias implementadas en los hoteles y posteriormente mejoradas y estandarizadas.
En República Dominicana, Iberostar cuenta con un laboratorio de corales en Bávaro, donde un equipo científico trabaja en la restauración de los arrecifes y en la atención de enfermedades que han provocado la muerte de corales en diferentes partes del mundo.
Santos resaltó que la protección de estos ecosistemas también contribuye a preservar las costas, las playas y la infraestructura turística. De esta manera, la inversión ambiental genera beneficios para el destino y favorece la continuidad del negocio.
En materia de descarbonización, la estrategia incluye la medición de la huella de carbono, la sustitución de equipos de alto consumo, la electrificación de las operaciones y la búsqueda de fuentes de energía limpia. También contempla proyectos comunitarios para conservar bosques y áreas naturales capaces de capturar parte de las emisiones que no pueden eliminarse mediante la tecnología.
Conservar los destinos
Los expertos coincidieron en que la demanda de experiencias responsables ha aumentado, especialmente después de la pandemia. Un turista más informado modifica sus hábitos, exige alternativas sostenibles y favorece a las empresas capaces de responder a esas expectativas.
Este cambio también puede motivar a los proveedores a invertir en nuevos procesos, sobre todo cuando la solicitud no proviene de un solo hotel, sino de varias empresas de un mismo destino.
Para Santos, la recomendación más práctica es crear espacios de conversación, incluso entre compañías que compiten dentro del mercado. “En sostenibilidad hay colaboración, no competencia. Es muy probable que los retos sean compartidos y que las soluciones también puedan serlo”, aseguró.
Esa disposición a compartir conocimientos, recursos y experiencias será determinante para proteger el capital natural y cultural del país. El objetivo, concluyeron, es lograr que el turismo continúe generando beneficios económicos y sociales, sin comprometer los recursos que sostendrán a las próximas generaciones.












