El galón de gasoil óptimo se vendería a RD$423.47 si el Gobierno dominicano dejara de subsidiar su precio, frente a los RD$318.10 que pagan actualmente los consumidores, una diferencia de RD$105.37 por galón, informó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón.
Durante el encuentro “Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles”, celebrado en Santo Domingo, el funcionario explicó que el Estado está asumiendo parte del incremento de los costos internacionales para evitar que se transfiera por completo a los consumidores.
Combustibles
En el caso de la gasolina regular, Sanz Lovatón indicó que el Estado aporta RD$112 por galón para mantener su precio. Tomando como referencia los RD$317.50 que cuesta actualmente, el combustible se situaría en aproximadamente RD$429.50 por galón sin esa intervención. La gasolina regular se mantiene en RD$317.50 durante la semana del 31 de octubre al 6 de noviembre, según los precios publicados por el MICM.
También, señaló que el subsidio alcanza RD$40 por galón de gasoil regular y RD$61 por galón de gas licuado de petróleo (GLP). Este último combustible, utilizado para cocinar, no ha experimentado ajustes durante la crisis, según explicó.
Sanz Lovatón informó que el subsidio directo a los combustibles supera los RD$43,000 millones en lo que va de año. Solo durante la semana anterior, el Estado destinó más de RD$1,500 millones para contener los precios.
El costo de refinación
El titular de Industria y Comercio explicó que el comportamiento del mercado internacional no depende solo de las cotizaciones del petróleo. También influye el costo de transformar el crudo en combustibles terminados, como gasolina y gasoil.
En ese sentido, indicó que el margen de refinación pasó de 36% al inicio de la crisis de Medio Oriente, en febrero, a 123% en el momento de su exposición. Esto significa que producir combustibles refinados se ha encarecido, incluso en períodos en los que baja el precio del petróleo. Mencionó que durante la semana del 24 de septiembre el barril de crudo bajó de US$94 a US$91, pero el costo de refinación del diésel aumentó casi un 10%.
Sanz Lovatón agregó que, entre febrero y noviembre, el petróleo de referencia WTI y el Brent acumularon aumentos de 44% y 45%, respectivamente, mientras que el gasoil óptimo registró un incremento cercano al 80%.
El funcionario explicó que ocho de cada diez galones de combustibles que llegan al país son productos refinados. Por tanto, el costo de importación no depende exclusivamente del precio del barril de petróleo, sino también de los gastos de procesamiento y transporte.
Recordó que la fórmula de cálculo de los combustibles está establecida en una legislación anterior a la actual gestión de gobierno. Esta contempla el costo del producto importado, flete, seguro, impuestos, márgenes de comercialización y ajustes por temperatura.









