El Gobierno dominicano mantendrá los ajustes graduales en los precios de los combustibles y buscará contener el impacto de la crisis internacional mediante subsidios, revisión del gasto y medidas de protección a los hogares vulnerables.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, descartó una nueva reforma fiscal y afirmó que la prioridad es preservar la estabilidad económica y social en el país.
Díaz informó que el Estado ha destinado RD$43,000 millones (US$712.56 millones) a los subsidios a los combustibles en lo que va de año. Sostuvo que el Gobierno deberá calibrar las medidas según evolucione el mercado internacional y mantener un equilibrio entre los precios, la actividad económica y el déficit fiscal.
Dijo que no existen condiciones técnicas ni políticas para impulsar otra reforma fiscal. En cambio, el Gobierno procurará mejorar los ingresos mediante el combate a la evasión y el fraude, ajustar el gasto y buscar alivio en el financiamiento.
Señaló que la protección estatal debe concentrarse en el 30% o 40% de la población de menores ingresos, por ser el segmento más expuesto al encarecimiento de los combustibles. También defendió que el desmonte de los subsidios generalizados sea gradual, debido a que una eliminación inmediata podría afectar a sectores de clase media que no califican para ayudas focalizadas.
De su lado, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, aseguró que el principal riesgo para República Dominicana no es la disponibilidad de combustibles, sino el costo financiero de mantener el suministro. Indicó que el país cuenta con capacidad de almacenamiento y contratos a futuro que han permitido sortear dificultades registradas en otros mercados.
Sanz Lovatón advirtió que la crisis podría prolongarse hasta 2027 y que sus efectos no desaparecerían de inmediato, incluso si cesaran los conflictos internacionales que han alterado el mercado de hidrocarburos.
Sobre los ajustes, afirmó que el Gobierno ha trasladado parte del aumento internacional a los consumidores de manera gradual. Añadió que la gasolina prémium dejó de recibir subsidio desde la semana anterior y que la política oficial apunta a focalizar cada vez más las ayudas. Díaz explicó que se ha procurado proteger más el gasoil regular por su incidencia en la producción, el transporte y los precios de los bienes.
Las explicaciones de los funcionarios se produjeron durante el panel “Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles”. En ese encuentro, el economista Jaime Aristy advirtió que el subsidio podría acercarse a US$1,000 millones este año. Si se mantiene el ritmo actual, estimó que el gasto podría situarse entre RD$55,000 millones y RD$60,000 millones, con desembolsos semanales de RD$1,500 millones a RD$1,800 millones.
Aristy sostuvo que financiar los aumentos internacionales mediante subsidios y endeudamiento aplaza el costo para el futuro. Planteó establecer una regla transparente para ajustar los precios, de modo que los consumidores conozcan cómo se trasladarán las variaciones del mercado. También señaló que el 75% o 76% del subsidio a la gasolina prémium y más del 73% del correspondiente al gasoil óptimo favorecen al 20% más rico.
Aristy agregó que los subsidios generalizados deben desmontarse y que los consumidores deben reducir el consumo cuando suben los precios.
El empresario Pedro Brache consideró que el sector privado está dispuesto a absorber parte del impacto para evitar que todo el aumento se traslade a los consumidores. Sin embargo, sostuvo que la falta de combustible tendría un costo mayor para la economía que pagar precios más altos.
Respaldó que los precios se muevan de acuerdo con el mercado, aunque pidió tomar en cuenta la estabilidad económica y social ante choques extraordinarios.









