El creciente incremento en las pérdidas de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE), que al cierre de julio rondan el 40% es lo que ha provocado un aumento en el gasto del Gobierno para subsidiar su déficit, el cual superará este año los RD$118,000 millones, casi cuatro veces lo gastado en 2019.
Detener las crecientes pérdidas y el drenaje de gasto estatal en subsidio eléctrico, hace necesaria la inversión constante en planes de rehabilitación de redes, adquisición de transformadores y subestaciones e instalación de medidores para captar nuevos clientes.
Pero los planes de inversión, en lugar de crecer, se vienen reduciendo en los últimos años. Las estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (MEM) indican que entre 2015 y 2019 la inversiones en reducción de pérdidas de Edenorte, Edesur y EdeEste sumaron US$1,052.9 millones, para un promedio anual de US$210.5 millones.
En tanto, durante el período 2021-2025, la inversión total acumuló US$837.6 millones, un promedio anual de US$167.5 millones, es decir, una reducción de un 20.4% en comparación con el lustro anterior, sin contar el 2020, por ser un año de pandemia.
El resultado del descuido en las inversiones necesarias para mejorar la operatividad de las EDE se refleja en números. Para el 2019, las pérdidas de energía de Edenorte, Edesur y EdeEste estaban en un 29%, mientras que para lo que va de este año rondan el 40%.
En tanto, el gasto del Gobierno en subsidio eléctrico en 2019 sumó RD$31,337.6 millones, mientras que en 2025 absorbió RD$105,849.1 millones. Las pérdidas eléctricas se incrementaron en 11 puntos porcentuales, mientras que el gasto estatal en subsidio es 3.5 veces más elevado.
Plan incumplido
En febrero de 2023 el Consejo Unificado de las EDE (CUED) aprobó el plan estratégico y operativo de reducción de pérdidas, a ser aplicado desde ese año y hasta el 2028.
Ese plan atiende los programas de expansión y mantenimiento de las EDE, “de conformidad al Pacto Eléctrico y la Estrategia Nacional de Desarrollo”, indica el CUED en sus memorias del 2023.
El punto es que, ese plan, que fue replanteado a mediados de este año, establecía inversiones, durante esos seis años por un monto total de US$2,147 millones, es decir, US$357.6 millones anuales.
Sin embargo, de lo planeado a lo ejecutado, la distancia fue grande. En 2023 la inversión estatal en las EDE solo sumó US$169.7 millones, al año siguiente fue aumentada a US$216.8 millones, pero en 2025 se redujo nuevamente a los US$192.3 millones y para lo que va de este año se han invertido US$133.2 millones. En todos los casos, el monto invertido está muy por debajo de la meta establecida en el plan.
De ahí que las EDE no han podido reducir sus niveles de pérdidas, sino que, por el contrario, las han visto aumentar en proporciones que superan el impacto de los incrementos en los costos de generación a causa de los elevados precios de los combustibles fósiles en el mercado internacional.
Las cifras oficiales indican que, a julio de este año, las pérdidas de Edenorte están en un 27%, mientras que las pérdidas de Edesur, que en 2019 estaban en 22%, ahora se colocaron en un 33%. En cuanto a EdeEste, la situación es peor. Al cierre de 2019 estaban en 42%, pero hasta julio de este año se montan en un 57%.
El pasado 16 de agosto el presidente Luis Abinader designó al ministro de Energía y Minas, Joel Santos, como presidente del CUED, posición que ocupaba Celso Marranzini, quien había estado planteando la necesidad de que las EDE recibieran al menos US$300 millones anuales para inversión.
Compra y venta
El valor agregado de distribución (VAL) es la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de la energía que comercializan las EDE.
Hasta el 2019 el VAL era de 4 centavos de dólar, y en la actualidad es de poco más de 1 centavo. La variación del VAD depende de un ajuste a la tarifa eléctrica, es decir, aumentar el precio al que las distribuidoras Edenorte, Edesur y EdeEste le venden la energía a los consumidores finales. De esa forma, se reducirían parte de las pérdidas de las EDE. Sin embargo, el ajuste de la tarifa eléctrica debe estar condicionado a una mejora en la gestión de las EDE.
El Pacto Eléctrico establece que la tarifa debería ajustarse a partir de cuando las EDE redujeran sus pérdidas a un 15%. Actualmente están en 40%. Esto así, porque, si se ajustara la tarifa para llevar el VAL a 4 centavos, como antes, el 40% de ese ajuste se perdería, debido a que las EDE solo facturan el 60% de la energía que le compran a las generadoras. Incluso, la pérdida resulta en más de un 40% se se toma en cuenta que, del monto facturado, las EDE cobran el 95%, por lo que se pierde un 5% adicional de energía facturada que no llega a ser cobrada.












