El Gobierno dominicano no contempla aplicar un paquete cerrado de medidas para enfrentar el impacto de los elevados precios internacionales de los combustibles, sino que continuará tomando decisiones de manera gradual, según evolucione la crisis y las condiciones económicas internacionales.
Así lo explicó el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, al responder una pregunta de elDinero durante el encuentro “Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles”, celebrado en Santo Domingo.
El funcionario sostuvo que la incertidumbre internacional dificulta establecer desde ahora un conjunto de acciones que se mantenga durante los próximos meses. Sin embargo, indicó que el Gobierno ya ha aplicado ajustes en partidas del gasto público, medidas para aumentar los ingresos y cambios en el déficit fiscal para responder a las presiones económicas.
“Lo que no podemos hacer ahora es una receta de cinco medidas porque tampoco es razonable hacerlo ante la incertidumbre que está enfrentando el mundo”, expresó.
Díaz agregó que las autoridades están mejorando los programas de focalización para dirigir la asistencia estatal hacia los sectores más afectados por la crisis.
Entre las iniciativas que se encuentran bajo evaluación figura un nuevo proyecto de ley para el mercado de hidrocarburos, cuyo análisis está siendo liderado por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes.
También señaló que el Gobierno trabaja con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el análisis de mecanismos de cobertura de riesgos y alternativas para establecer reglas de fijación de los precios de los combustibles.
No obstante, advirtió que los cambios regulatorios no se producirán de manera inmediata. Las autoridades esperan identificar las condiciones adecuadas para proponer modificaciones legislativas o establecer nuevas reglas para el mercado.
Indicadores económicos
Al justificar la gradualidad de las decisiones, el ministro señaló que República Dominicana mantiene indicadores económicos favorables pese al entorno internacional adverso.
Entre los datos que citó, mencionó un crecimiento económico que duplica el promedio de América Latina, una inflación similar a la regional y un sector externo que recibiría más de US$50,000 millones durante 2026.
También destacó que las remesas superan los US$1,000 millones mensuales, el turismo crece a tasas de dos dígitos y las exportaciones mantienen ese ritmo, pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
En materia laboral, indicó que el desempleo se sitúa entre 5% y 5.3%, mientras que la economía generó más de 137,000 empleos durante el segundo trimestre.
Sin embargo, reconoció que algunos sectores enfrentan dificultades por el encarecimiento de los combustibles y la incertidumbre global.
Por esa razón, insistió en que las decisiones fiscales y económicas se adoptarán según las necesidades de cada momento, sin comprometer al Gobierno con un calendario de medidas que podría perder vigencia ante nuevos cambios en el escenario internacional.








