Poseer orden sin instituciones inclusivas puede permitir que una economía escape de la pobreza, pero no permitiría un ascenso completo a la prosperidad moderna. La afirmación la hizo la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño al hablar durante la conferencia “Por qué fracasan los países: los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza”.
“Nunca habrá políticas públicas de calidad que sean eficientes, sostenibles y trasparentes si no apostamos al fortalecimientos institucional y a los pactos sociales”, afirmó Margarita Cedeño.
La ponencia basada en el libro ‘Por qué fracasan los países’ estuvo a cargo del coautor James A. Robinson, quien afirmó que la falta de un sistema de reglas incluyentes debilita el desarrollo país.
Consideró que solo con instituciones incluyentes se puede impulsar una nación libre y prospera donde la desigualdad no condición la libertad de los ciudadanos a progresar.
Robinson al exponer sobre el por qué algunos países tienen instituciones extractivas, enfatizó que no tiene que ver con los países que tengan los mejores economistas o la ubicación geográfica, sino con la creación de políticas.
En el libro, Daron Acemoglu y Robinson aplican perspectivas de la economía institucional, economía del desarrollo y la historia económica para comprender por qué las instituciones se desarrollan de manera distinta, por qué unas acumulan poder y prosperidad y otras fracasan.
Robinson destacó que el factor que motoriza la economía es la innovación y que no tiene que ver con una condición de cultura, sino con políticas y la creación de instituciones capaces de controlar la sociedad.
“Es necesario contar con instituciones incluyentes si queremos un desarrollo económico y entender que las instituciones influyen en el comportamiento mediante incentivos.”, dijo.
Dijo que la clave está en las instituciones, tanto en su tipo y diseño, como en su calidad y desempeño. Además, ponderó que cada sociedad funciona por el conjunto de reglas políticas y económicas creadas e impuestas por el Estado y los ciudadanos.
Dijo que se trata de reinventar la sociedad y que es verdad que el talento individual importa en todos los niveles de la sociedad, pero incluso este factor requiere un marco institucional para transformarse en una fuerza positiva.
Sobre la corrupción, Robinson ponderó que no es un problema fundamental, más bien un síntoma de ausencia de transparencia.










