La responsabilidad de las autoridades monetarias es mantener estables los principales indicadores macroeconómicos. El control de la inflación, por supuesto, es su principal ocupación. Sin embargo, hay una variable de la que poco se habla o se menciona de manera somera, incluso en las notas de prensa relativas al comportamiento de la economía en un determinado período. Se trata del crédito al sector privado.
¿Qué importancia tiene esta variable? ¿Cuáles son las causas y consecuencias de su caída? Los sabedores de este tema sí conocen muy bien qué sucede en un país, el que sea, si la cartera de crédito destinada a financiar las actividades del sector privado baja o se estanca.
Quizá es una de las alarmas que mayor preocupación genera en los hacedores de política macroeconómica. Lo primero que debe tomarse en cuenta son las posibles causas de la caída del crédito al sector privado. Tasas de interés muy altas, que desincentiven el endeudamiento; alza brusca de la inflación que afecte el poder adquisitivo y devaluación o incertidumbre en los agentes económicos podrían estar entre las principales razones.
En cuanto a los efectos, hay uno que podría ser el más devastador por las consecuencias que tiene: quiebra de bancos. Cuando una entidad financiera no puede colocar la liquidez disponible se le viene encima un problema gigante.
Si los bancos no pueden generar un flujo de ingresos vía el financiamiento a diversos sectores productivos del sector privado, especialmente a través del rendimiento que genera el crédito, podrían verse imposibilitados de cumplir con sus compromisos de rendimientos vía las tasas pasivas. Esto, por supuesto, genera incertidumbre en los ahorrantes.
La función principal de una entidad de intermediación financiera es captar dinero del público y colocarlos en el mercado a un rendimiento que les permita ser rentable y, al mismo tiempo, pagar a los ahorrantes por esos depósitos. Si un banco tiene problemas para prestar lo que capta en ahorros, entonces vendrá la debacle.
¿Cómo evitar la debacle? La única opción aplicable para el éxito es mantener la estabilidad y certidumbre de los agentes económicos. Para esto, es obvio, las autoridades monetarias toman las medidas pertinentes para mantener la oferta y demanda de dinero en un balance idóneo según el contexto macroeconómico.










