La capital dominicana, es decir, el Distrito Nacional, ha experimentado un verdadero “bum” por su desarrollo demográfico y crecimiento vertical de las infraestructuras. Crecer hacia arriba es lo más lógico en una ciudad, pues podría ser más fácil el proceso de manejo o gestión de todos los servicios públicos. ¿Cuál es problema fundamental de nuestra capital, entonces?
Las propuestas de los principales aspirantes a alcaldes indican que hay una situación común: la ciudad no ha sido pensada para el peatón. El tema ahora es cómo arreglarla. Cada vez más vemos vehículos generando más y más taponamientos, mientras la ciudad crece sin control.
Como siempre, porque así ha sido durante toda la historia, habrá que ver cuál es el trecho que hay “entre el dicho y el hecho”. Una cosa son las promesas de campaña y otra es la realidad que arropa a las alcaldías una vez llega la verdad.





