Ser competente o incompetente, en muchos casos, supera la definición teórica de estos dos vocablos. Hay quienes aseguran ser rentables, competitivos, productivos y generar valor en su entorno porque, como empresa, emplean a miles de personas, exportan a otros mercados y, además, son el “único vaso de agua en el desierto”. Sin embargo, hay algo que se pierde de vista o que simplemente forma parte de ese juego de sabios que buscan aprovecharse de la ignorancia de los demás, especialmente relativos a estos temas, para decir que son el soporte de la economía porque son fuentes creadoras de puestos de trabajo.
¿Cómo saber si eres o no competitivo o tienes competencia si no tengo competidores con los cuales compararte? Para saber si algo es alto, ancho, largo, profundo, lejos, cerca o estrecho, o lo que sea, debe haber un parámetro de comparación. No sabré si tu empresa es competitiva si no tengo las condiciones en un mercado con competidores, los cuales han de demostrar, con sus resultados, que realmente son competitivos y tienen las agallas para ser competentes, pues hay competencia entre agentes en igualdad de condiciones.
Quien le tiene miedo a la competencia definitivamente es un incompetente. Con toda seguridad desconoce lo factible que pudiera ser para su empresa y el mercado el hecho de competir (para ser competente) en un entorno en el que interactúen otros con los mismos productos. Esta característica es lo que hace o no competente a una persona física o jurídica.
Ejemplo: el colmado de Pepe es el que más vende en el barrio, pues siempre está lleno de clientes. Todo el mundo dice que está satisfecho con el servicio que le da el señor Pepe y, además, es el que le fía la comida y siempre está disponible para ofrecer productos de la mejor calidad a sus clientes. Pero hay un detalle: el colmado de Pepe es el único que hay en 50 kilómetros a la redonda.
Nadie más se ha atrevido a montar un negocio de este tipo, ya que consideran que Pepe es invencible. ¿Cierto? Lo que los clientes y vecinos de este colmado no cuenta es que están obligados a comprar al precio que Pepe les fije y a tomar los créditos con el tipo de interés y mora que Pepe imponga, ya que no hay nadie más en la zona con un colmado así. Nadie le hace competencia, por lo que no sabemos si su nivel de competitividad, sin nadie que le haga competencia, es real.
Según la Real Academia de la Lengua, incompetente se refiere a la persona que no tiene la capacidad suficiente para hacer cierta cosa, especialmente un trabajo, o para ocupar un determinado puesto.
El competente no le teme a la competencia. Ser incompetente, sin embargo, indica ineficacia de un sujeto o sistema frente a su universo y tiene varias acepciones: social, económica y sistémica. En economía se refiere a aquellas empresas o sistemas económicos que son incapaces de sostenerse de manera eficaz en el mercado. El modelo de sustitución de importación en República Dominicana, desde finales de los 60, demostró eficacia en el corto plazo, pero luego, cuando los mercados se abrieron, encontraron a un sector industrial sin la experiencia.





