[dropcap]T[/dropcap]odos los accidentes de tránsito están relacionados con una sola razón: la imprudencia humana.
Cuando un conductor de guagua, carro público o privado, motocicleta o yipeta se ve envuelto en una situación lamentable, en la que personas pierden o no la vida, está relacionado la imprudencia. Si no hay autoridades que haga cumplir la ley de tránsito también se debe la imprudencia.
Si usted hará un viaje largo y no revisó los frenos y neumáticos de su vehículo se puede calificar como una imprudencia. Cuando usted eleva la velocidad por encima de lo lógicamente permitido y admisible por su vehículo, sin importarle las vidas que pueda afectar, la suya incluida, también es un acto imprudente.
Cuando un chofer dice que le fallaron los frenos también es imprudencia, pues es muy seguro que ya sabía que estaban de cambiar o de revisar el líquido que ayuda en la presión para que frene el vehículo.
Sólo la erradicación de la imprudencia puede eliminar uno de las principales causas de muertes en República Dominicana y su consecuencia en la vida emocional y económica de las personas y el Estado.











