Banca Solidaria, el programa de microcrédito que a febrero de este año había desembolsado RD$11,000 millones a pequeños y medianos empresarios, a pesar de la función socioeconómica que ha desempeñado, también ha estado en medio de cuestionamientos.
La falta de información respecto a cómo opera y los detalles relacionados con los criterios aplicados para entregar los recursos, también son motivo de preocupación. A la fecha, los desembolsos han llegado a 237,000 personas a través de 74 sucursales. La entidad no dispone de una página web donde se ofrezcan los detalles de cómo funciona el programa.
La presidente ejecutiva del Banco Adopem, Mercedes Canalda de Beras-Goico, considera que el Gobierno ha hecho un esfuerzo genuino a través de Banca Solidaria, lo cual debe ser reconocido por toda la sociedad. A su entender, se ve un esfuerzo real del presidente Danilo Medina en dar un enfoque especial al sector de las microfinanzas, una sensibilidad de género y desarrollo social que, sin embargo, debería traducirse en un mayor impacto en los resultados.
Afirma que al proyecto de Banca Solidaria debe demandársele un mayor flujo de información, sin dejar de reconocer que ha hecho un buen trabajo en términos de colocación y crecimiento.
“Necesitamos saber cómo creció tan rápido. Lo hacen muy bien porque han registrado un crecimiento sostenido, porque están atendiendo una población meta como las Mipymes. Han hecho una labor en atender al sector”, indicó.
Canalda de Beras-Goico considera que Banca Solidaria debería publicar y reportar a las autoridades monetarias como lo hacen las demás entidades financieras.
Para la directora de Banca Solidaria, Maira Mercedes Jiménez, aquellos que critican los créditos que se otorgan a través de ese programa lo hacen porque no conocen cómo es la estructura sobre la cual funcionan la evaluación y desembolso de los préstamos.
Explicó que la entidad se maneja a través de un contrato de administración de los fondos con el Banco de Reservas que, recuerda, es una institución totalmente regulada por las autoridades monetarias y de la Superintendencia de Bancos.
“Banca Solidaria no maneja efectivo. Todos los desembolsos se hacen a través de una cuenta de ahorro que nuestros beneficiarios deben abrir en el Banco de Reservas, por lo que todos nuestros clientes están registrados en el sistema bancario nacional”, explicó Jiménez.
Según la ejecutiva, cuando los funcionarios de esa institución reportan en los burós de crédito no sale Banca Solidaria, sino que aparece Banco de Reservas. Sostuvo que utilizan una metodología de evaluación de crédito que compite con las realizadas por cualquier banco del sistema.
Rigor
“Somos más rigurosos porque la banca en sentido general trabaja con papeles. Nosotros trabajamos con papeles, pero no creemos en los papeles; creemos en el ámbito de la empresa donde convivimos con el empresario, lo supervisamos. Banca Solidaria tiene una unidad especializada de auditoría de cartera que cada tres meses pone la lupa sobre cualquier resultado”, indicó la directora del programa.












