En medio de un escenario marcado por la urgencia de una reforma fiscal integral en República Dominicana, el economista Rafael Espinal y un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) proponen la necesidad de reducir los impuestos al consumo, aumentar los gravámenes directos sobre los ingresos y la riqueza acumulada, así como implementar tasas impositivas diferenciadas según sectores y tamaño de empresas. Además, plantea combatir la informalidad mediante incentivos fiscales, en un esfuerzo por promover una mayor equidad y eficiencia en el sistema tributario.
Sin embargo, Espinal sostiene que para llevar a cabo los cambios en materia impositiva que necesita el país es fundamental aprobar reformas estructurales en áreas como el mercado laboral, seguridad social, el sector eléctrico, la Administración pública y el sistema judicial. Un enfoque holístico que busca no solo optimizar la recaudación, sino también fomentar la cohesión social y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
“La reforma fiscal no puede verse aislada de un conjunto de reformas estructurales”, enfatizó el economista en la propuesta junto a estudiantes de término de la carrera de Economía. Agregó que debe evaluar los subsidios, así como el uso y explotación del agua.
Uno de los puntos en la propuesta es la sugerencia de aumentar los impuestos a los juegos de azar, incluyendo actividades como las bancas de apuestas, loterías, bancas deportivas y juegos electrónicos.
“Los estudios han demostrado que los juegos de azar son inelásticos, lo que implica que un aumento de impuestos no reduce la demanda de los usuarios en la misma medida. Este impuesto no afecta la canasta básica familiar y penaliza un consumo considerado no esencial”, explicó Espinal a elDinero.
Según datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), los impuestos del Estado a los juegos de azar tuvieron un crecimiento considerable durante los primeros cinco meses de 2024, registrando tributos de hasta un 12.5% más con relación a igual período del año pasado.
Entre enero y mayo de este año, el fisco, mediante el cobro de seis tipos de gravámenes directos a los premios y al sector de los juegos de azar, recibió RD$1,646.8 millones, para un incremento de un 7.2%, equivalente a RD$111.5 millones más.
Entre las medidas específicas propuestas se encuentran la diferenciación de tasas del impuesto sobre la renta (ISR) para sectores estratégicos, la eliminación de exenciones fiscales para actividades productivas como el turismo y las zonas francas, y ajustes en el impuesto a la transferencia de bienes industrializados y servicios (ITBIS) para favorecer productos y servicios esenciales.
¿Qué más abarca?
Bajo la premisa de fortalecer las arcas del Estado, también proponen establecer un impuesto de RD$150, ajustado anualmente por inflación, a las importaciones realizadas a través de “curriers” o agencias de envío de paquetes con valores inferiores a US$200.
Este renovado régimen de anticipos, a diferencia del sistema previo basado en impuestos del ejercicio anterior, se fundamentaría en ingresos mensuales millonarios.
Por otro lado, los propietarios de vehículos también se verían afectados por esta propuesta, ya que se plantea la imposición de impuestos anuales basados en el año de fabricación y valor del automóvil, con tasas que oscilan entre RD$2,000 y RD$12,000. Además, contempla la modificación de las leyes referentes a exenciones fiscales para vehículos importados por legisladores, miembros de la carrera judicial y del Ministerio Público, limitando a US$100,000 el monto exonerado cada cuatro años.
En cuanto a otras disposiciones tributarias, se prevé la aplicación de tasas del 15% a los beneficios de fideicomisos y del 10% a las cooperativas. Asimismo, se propone un impuesto del 30% sobre los dividendos obtenidos por puestos de bolsa y administradoras de fondos de inversión.
Se estima que la puesta en marcha de estas medidas podría generar ingresos adicionales significativos, calculados entre RD$125,000 y RD$160,000 millones al año, representando aproximadamente entre el 1.9% y el 2.5% del producto interno bruto (PIB) dominicano. Esta iniciativa de reforma fiscal, asegura, tiene como objetivo no solo incrementar la recaudación, sino promover una distribución más equitativa de la riqueza y mejorar la eficacia del sistema tributario en el país caribeño.
“Los aumentos en los ingresos no serán inmediatos tras la implementación de la reforma, sino que surgirán gradualmente a través de ampliaciones en la base tributaria, ajustes secuenciales en las tasas impositivas y reducción de la informalidad”, señaló.
Disminución
La propuesta del economista Espinal y estudiantes del Intec señala que el mejoramiento de la eficacia de la administración en la disminución de la informalidad debe ser basada en incentivos tributarios, exenciones a penalidades, diferenciación de tasas, eliminación de anticipos basados en presunción de ventas y facilitación en las declaraciones, deberá ser la garantía para disminuir de más de 50% a un 35% la informalidad en cuatro años.









