Ante la crisis internacional, impulsada por las tensiones en Medio Oriente y la volatilidad de los precios del petróleo, que ha encarecido diversos bienes a nivel global, República Dominicana enfrenta presiones económicas derivadas del aumento en los costos de los combustibles, el transporte y los productos de la canasta básica.
En respuesta, el Gobierno propone una reforma fiscal con una serie de medidas orientadas al crecimiento económico, con las que busca recaudar hasta RD$50,000 millones.
Sin embargo, más allá de los tecnicismos y los debates políticos que ha generado esta propuesta tributaria, la principal inquietud de muchas familias dominicanas es una: ¿cómo impactará este plan anticrisis las finanzas del hogar?
El economista y consultor financiero Jesús Geraldo Martínez explica que el proyecto de Ley de Medidas ProCrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional ha abierto un intenso debate. Sus defensores sostienen que busca modernizar el sistema tributario, aumentar la recaudación de forma sostenible y generar recursos para enfrentar un entorno internacional complejo. Sus críticos, en cambio, consideran que detrás del discurso de crecimiento y simplificación se esconden nuevos impuestos que terminarán afectando al ciudadano común.
Para Martínez, independientemente de las posiciones ideológicas, el contenido de la propuesta requiere un análisis serio y objetivo. Uno de los puntos más sensibles es la creación de una contribución sobre el gas licuado de petróleo (GLP), combustible utilizado por la gran mayoría de los hogares dominicanos para cocinar.
Más allá de la discusión técnica, el asesor financiero considera que el problema radica en que el gas de cocina es un bien esencial. Por ello, entiende que un impuesto de esta naturaleza tiene un carácter regresivo, ya que afecta proporcionalmente más a los hogares de menores ingresos.
Mientras una familia con mayores recursos puede absorber un incremento relativamente pequeño dentro de su presupuesto mensual, para quienes viven con ingresos limitados cualquier aumento en el costo de cocinar implica reducir otros gastos esenciales.
A esto se suma la propuesta de reinstaurar el impuesto a los cheques y las transferencias electrónicas, equivalente al dos por mil sobre cada operación bancaria, cuya tasa pasaría de 0.15% a 0.20%. Según Martínez, una transferencia de RD$10,000 pagaría RD$20; una de RD$100,000 tendría un cargo de RD$200; y una operación de RD$1 millón implicaría un costo adicional de RD$2,000.
“El proyecto establece un gravamen equivalente a US$174.50 por tonelada métrica importada. Traducido a términos más comprensibles, esto podría representar aproximadamente RD$4.75 adicionales por libra de GLP o cerca de RD$119 más por un cilindro doméstico de 25 libras”, explicó Martínez a elDinero.
Alivio
El economista reconoce que el proyecto también incluye medidas favorables. Entre ellas destaca el aumento del mínimo exento del impuesto sobre la renta (ISR) para personas físicas, elevando el umbral a RD$480,000 anuales.
Asimismo, contempla exenciones para determinados alimentos, deducciones vinculadas a gastos educativos y alivios en algunas operaciones relacionadas con herencias de menor cuantía, seguros de vida y adquisición de viviendas.
El principal desafío consiste en determinar si estos beneficios compensan efectivamente las nuevas cargas tributarias. Para muchos hogares, la percepción puede resumirse en una frase sencilla: “los beneficios llegarán después, pero los impuestos comienzan ahora”.
“El país necesita fortalecer sus ingresos públicos para más inversión en educación, salud, seguridad, infraestructura y protección social. Sin embargo, la legitimidad de cualquier reforma tributaria depende de tres condiciones fundamentales: que sea equitativa, transparente y que la población perciba que el esfuerzo solicitado se distribuye de manera justa”, dijo.
Para proteger sus finanzas…
- Revise consumo de gas. Si el GLP aumenta de precio, pequeñas acciones como cocinar varias comidas a la vez o revisar posibles fugas.
- Fondo de emergencia. Destine una parte de sus ingresos a un fondo que cubra alimentación y servicios básicos por al menos tres meses.
- Transferencias. Ante un aumento del impuesto a transacciones, agrupe pagos cuando sea posible para evitar cargos recurrentes.
- Suscripciones. Revise plataformas de streaming, almacenamiento en la nube y otros servicios digitales. Elimine aquellos que no utiliza.
- Presupuesto. Registre todos sus ingresos y gastos para identificar dónde puedes ahorrar. Esto es clave para mantener estabilidad.
- Aproveche. Manténgase informado sobre los beneficios contemplados en la reforma, especialmente los relacionados con gastos.












