La formación de talento será uno de los factores decisivos para que República Dominicana pueda aprovechar la expansión de la inteligencia artificial (IA), pero el reto no se limita a capacitar especialistas. Para Eduardo López, presidente de Google Cloud para América Latina, las empresas y el Estado también deben preparar a las personas para cambiar procesos y adoptar nuevas formas de trabajo.
Durante un encuentro con periodistas en el Hotel JW Marriott, López explicó que la IA está modificando la manera en que las organizaciones entienden la capacitación. A su juicio, el conocimiento técnico sigue siendo necesario, pero las compañías deben atender primero las brechas de cultura, innovación y adaptación de sus empleados.
“IA no es un problema tecnológico”, afirmó López al referirse a la transformación empresarial. Explicó que la adopción requiere cambios culturales y procesos de “upskilling”, es decir, desarrollar nuevas capacidades dentro de las organizaciones. El desafío, dijo, es que la tecnología no termine reproduciendo los mismos procedimientos que existían antes.
López recordó que, hace una década, empresas que incorporaban nuevas plataformas podían terminar trasladando a esos sistemas los procesos antiguos. Eso limitaba las mejoras porque, según explicó, “la cultura mataba la tecnología”. Por eso, considera necesario preparar a la organización antes de implementar nuevas herramientas.
En ese proceso, la capacitación ya no corresponde únicamente al área de tecnología. Las áreas de recursos humanos y los ejecutivos también deben participar en la definición de cómo cambiar la cultura y aprovechar las herramientas de IA. López señaló que la empresa trabaja con directivos y departamentos de recursos humanos mediante talleres enfocados en innovación, flexibilidad y adaptación.
El ejecutivo indicó que Google Cloud entrena de forma remota a cerca de 40,000 personas al mes en América Latina, entre clientes de la compañía, para aprender a utilizar IA y aplicar casos de uso.
Para República Dominicana, López planteó que la formación de talento puede abrir oportunidades para desarrollar empresas capaces de vender servicios fuera del país. Citó experiencias de otros mercados centroamericanos donde, tras el desarrollo de capacidades y socios locales, empresas comenzaron a ofrecer servicios a otros países de América Latina.
A escala empresarial, el ejecutivo señaló que el cambio exige analizar los procesos antes de automatizarlos. Una optimización puede generar mejoras, pero reinventar un proceso puede producir un impacto mayor, según su experiencia. Para ello, las organizaciones necesitan empleados capaces de cuestionar la forma tradicional de hacer las cosas y plantear nuevas alternativas.
Para López, el principal cambio en esta etapa es que el lenguaje de interacción con la tecnología está pasando del código a las instrucciones que las personas formulan a los sistemas. Esto exige saber hacer preguntas de calidad, comprender la información y utilizarla de acuerdo con las necesidades de cada organización.
En ese escenario, República Dominicana tiene una oportunidad vinculada a su conectividad, pero el aprovechamiento de esa infraestructura dependerá también de la preparación de su capital humano. La expansión de la IA, según lo expuesto por López, plantea así un desafío que combina capacitación técnica, educación básica, transformación cultural y capacidad para rediseñar procesos.











